29 Julio, 2016. Por

Miles Ahead

Don Cheadle
Don Cheadle construye un atrevido retrato de Miles Davis en el anti-biopic 'Miles Ahead'
Miles Ahead

Se podría decir que entre 1986 y 1988 se comprimió la edad dorada del cine sobre grandes del jazz. Bird (Clint Eastwood, 1988) era un biopic tradicional en torno a Charlie Parker; Alrededor de la medianoche (Bertrand Tavernier, 1986) creaba un personaje nuevo que se basaba al mismo tiempo en Lester Young y Bud Powell, y Let’s Get Lost (Bruce Weber, 1988)  fue el mejor documental posible acerca de Chet Baker. Ese trío de obras maestras aún no ha sido superado, y no parece que vaya a suceder por el momento. Desde luego, no se queda cerca de ninguna de ellas la aproximación de Don Cheadle a la figura de Miles Davis. Estamos ante una película errática, pero también muy valorable en su atrevimiento y riesgos.

Sería impreciso decir que nos encontremos ante un biopic del autor de Kind Of Blue y Sketches of Spain desde el momento en que la mayor parte de la trama es pura ficción. En un experimento que se encuentra a medio camino entre el homenaje y el egotrip, Cheadle (actor, director, co-guionista e incluso co-compositor de un par de temas de la banda sonora) juega a imaginar lo que pudo haber sucedido en algún momento incierto en los misteriosos años de silencio del trompetista, entre 1975 y 1979. Sostiene el director que, para contar bien una vida, da igual el metraje que emplees: lo que hay es que inventársela. Y eso es lo que él hace: se detiene en un instante y flirtea con él, navegando caóticamente en el tiempo e improvisando variaciones sobre el tema central como si se tratase de una composición del propio Davis.

La trama es mínima y poco relevante. Sumido en una espiral de autodestrucción, adicto a la cocaína y las armas de fuego, en crisis creativa y personal tras romper la relación con su pareja de años, Frances Taylor (Emayatzi Corinealdi), Davis es abordado en su casa por un periodista de Rolling Stone que nunca existió en la vida real, Dave Braden (Ewan McGregor). Este busca entrevistarle y acaba convirtiéndose en compañero de correrías, o algo más o menos parecido a eso. Entre medias, se introduce una trama criminal con el robo de una cinta con material inédito como McGuffin.

Todo, en suma, se (des)orienta para construir un retrato impresionista, libre como un solo improvisado, de la figura del trompetista y una exploración de sus fantasmas personales, su genio y su leyenda. No se trata de un retrato complaciente (pese a ser una película autorizada por la propia familia del protagonista) ni frontal. Evita la tentación típica de la manipulación emocional tanto como la linealidad cronológica. Y así, fantaseando y distanciándose de los acontecimientos comprobables, es como Don Cheadle busca su propia verdad sobre Miles Davis y, tal vez, sobre sí mismo. En un homenaje final a tumba abierta, el propio actor se sube al escenario junto a Robert Glasper, Herbie Hancock, Wayne Shorter y Esperanza Spalding entre otros, y se hace pasar por Davis para interpretar uno de los temas compuestos por sí mismo.

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Miles Ahead

+ INFO

Director: Don Cheadle

Género: Musical

Reparto: Don Cheadle, Ewan McGregor, Emayatzy Corinealdi, Michael Stuhlbarg, Keith Stanfield y Austin lyon.

Guión: Don Cheadle y Steven Baigelman
Música: Robert Glasper
Fotografía: Roberto Schaefer

Estreno: 29.07

Venta de entradas: www.entradas.com