5 abril, 2011. Por

Cinema d’Autor

Varias sedes. Barcelona
Primera edición del Festival Internacional Cinema d'Autor de Barcelona 2011
Cinema d’Autor

Si bien el Festival Internacional Cinema d'Autor celebra su primera edición entre el 29 de abril y el 8 de mayo, no se trata de unos querubines jugando al experimento cinéfilo: se trata, más bien, del grueso del equipo que encandiló ojos y tumbó mandíbulas durante meses y años gracias al impulso de ciclos como CineAmbigú (aquella cita semanal con el cine contemporáneo, de autor, en versión original y en 35mm.) o el BAFF (Festival de Cine Asiático de Barcelona). Ahora, unos meses después de aquel pistoletazo de salida que fue en diciembre el Off Cinemart (la precuela de este festi que ahora nos acontece), el Festival Cinema d'Autor de Barcelona pone los puntos sobre la íes y modela, como no podía ser de otra manera, un evento que, durante diez días, hará las veces de delicia histérica de cinéfilos y de escaparate para viejas y nuevas modas en el mundo del celuloide. Pura catarsis audiovisual.

Dirección contemporánea
Como en todo gran festival audiovisual, existe una sección principal. En el Festival Cinema d’Autor de Barcelona llevará el título de Direccions, y allí se concentrarán los principales títulos, intercambiando acciones entre directores noveles y otros más experimentados, pero siempre bajo el mismo prisma: el cine de autor, contemporáneo, independiente, con cierto tufo a culto del bueno. Aún a expensas de una confirmación mayor de títulos, lo que mejor huele de lo que la organización nos ha mostrado son cuatro de los títulos que formarán parte de dicha sección principal. Sólo un bocadito. Pequeñico, pequeñico…

Por un lado, dos cintas francesas: L’illusion comique, adaptación de Mathieu Amalric (que dentro de unas semanas, y de la mano de Avalon, estrenará ese diario de ruta del burlesque que es Tournée en nuestro país) de la obra de teatro firmada por Pierre Corneille que relata la desesperada búsqueda por parte de un padre de su hijo, huido de su casa desde que éste tiene diez años, en una alegoría del perro arrepentido, que vuelve con el hocico partido y el rabo entre las piernas; y la magistral Le Père de mes Enfants, dirigida por la joven (apenas treinta años) y prometedora directora, guionista y actriz Mia Hansen-Løve y ganadora del premio Un Certain Regard hace dos años en Cannes, nos presenta (mientras está en proceso de post-producción de su tercer largo: Un Amour de Jeunesse) la historia de Grégoire Canvel, un ¿exitoso? productor de cine que tiene que lidiar sus conflictos laborales con los familiares. Por otra parte, Kelly Reichardt, una de los directoras de cine indie americano más significativas y que en mejor forma se mantiene: superados los días de éxitos en Sundance y en los Spirit Awards, la directora de Miami ha ido facturando en los últimos años cintas que se proclaman como de lo mejorcito del género, caso de Old Joy, el cortometraje Ode o la que aquí nos atañe, Meek’s Cutoff, con Michelle Williams, Paul Dano y Bruce Greenwood en el reparto, y retratando de modo épico la conquista de la tierra prometida en la América profunda. Por su parte, Latinoamérica sigue estando de enhorabuena, y Chile más: después de los grandes éxitos de Matías Bize o Sebastián Silva a nivel internacional, Post Mortem, de Pablo Larraín, tercer largometraje del director trasandino, merodea por la previa al golpe de estado pinochetista de 1973 en carne de un empleado de la morgue de un hospital de la capital chilena.

Promesas en desarrollo
Dentro de las secciones paralelas, tanto Àsies como Promeses de l’Est hacen las veces de degustación concreta de sendas zonas, haciendo de la denominación de origen cinematográfica un sello tan viable como necesario para el nacimiento de nuevos subgéneros y potentes torrentes de evolución audiovisual. Para una de esas secciones se podría decir que “a falta de BAFF, buena es Àsies, la (no tan) pequeña sección (cinco cintas de diversos países del continente) del festival barcelonés dedicada al territorio oriental centrada en la producción del último año en lo que a cine contemporáneo e innovador se refiere de dichos países. Posiblemente las dos cintas japonesas, Outrage y Cold Fish, cobren un tamiz más dramático, debido a la situación actual del país nipón. La primera de ellas, firmada por uno de los mitos indies más interesantes que haya parido su cine en las últimas, como mínimo, tres décadas (Takeshi Kitano) es, además de una de las figuras más interesantes que presentan película en el festival (ya se está preparando la segunda parte de Outrage), el abajo firmante de míticos títulos como Sonatine, Brother o Dolls: capo entre capos. Sion Sono, algo más humilde (si se puede llamar así al director de películas como El club del suicidio, Strange Circus o Exposición de amor: tres de las cintas más celebradas en Japón en la primera década de lo que llevamos de siglo), presentará Cold Fish, su regreso a los grandes argumentos, hilando en forma de thriller dramático un conflicto familiar (madrastra vs. hijastra) que trasciende más allá de las habitaciones. De las otras tres películas de la sección es la tailandesa Hi-so, firmada por Aditya Assarat (multipremiado por Wonderful Town, su ópera prima) la más destacada, retratando el regreso a su país de un joven director de cine al que el choque cultural le está propiciando más traumas que beneficios.

Promeses de l’Est hará hincapié en la emergencia de ese cine de la Europa pobre que, año tras año, cotiza cada vez más al alza: un compilado de lo más destacado del pasado año en países como Rusia y Polonia, dos de los territorios que estarán, curiosamente presentes gracias a How I Ended This Summer, del moscovita Aleksei Popogrebski, y a la polaca Essential Killing. Ambas cortadas por un patrón de serie b americana: la primera, tercer largometraje de Popogrebski y premiada en la Berlinale en 2010, cuenta las aventuras de un veterano meteorólogo y un aprendiz; mientras que la segunda se acerca más a la road movie, usando a Vincent Gallo como protagonista de un drama donde la diplomacia rusa y americana son de vital importancia.

Mito inédito
Para tratar de que el rótulo de inédito deje de ser una injusticia en nuestro país, el festival nos pone frente a los ojos buena parte de la filmografía de uno de los directores canadienses más interesantes de las últimas décadas: Guy Maddin. A pesar de haber sido premiado en Sitges y de contar con un documental sobre él dirigido por Noam Gonick y narrado por Tom Waits (Guy Maddin: Waiting for Twilight, el cual también se podrá ver en la cita), es un injustamente desconocido en nuestro país: aún no se ha proyectado ni una puñetera película firmada por él. Hasta ahora. Para redimirnos al completo, el Festival Cinema d’Autor recoge toda (ou yeah!) su filmografía, añade buena parte de sus primerizos cortometrajes y el mencionado documental sobre su figura y nos dejará ver, por primera vez y como está mandado, títulos mitiquísimos como Dracula: Pages from a Virgin’s Diary, Los cobardes se arrodillan, The Heart of the World o su última cinta hasta la fecha, My Winnipeg: serie b, cine independiente, vampiros, cine en blanco y negro, terror y una fotografía exultante hacen de Maddin uno de los grandes milagros del cine canadiense.

No, no nos quedamos huérfanos de cine contemporáneo y cine de autor. Aquí tenemos el mejor revés que nos han dado los ciclos y festivales de cine contemporáneo (con permiso de L’Alternativa y ciclos vistosos como XCèntric) en la ciudad condal en el último año. Bienvenida, primavera.

Fechas: del 29.04 al 08.05
Sedes: Aribau Club (1 y 2) y Filmoteca de Catalunya – Cinema Aquitània
Precios: 25 € (abono de cinco películas) 7 € (entrada individual general) o 6 € (entrada reducida) para Cine Aribau y 3 € (entrada general) o 2 € (entrada reducida) para la Filmoteca de Catalunya.

Cinema d’Autor