15 octubre, 2010. Por

L’Alternativa 2010

Compromiso independiente
El Festival de Cine Independiente L'Alternativa celebra su 17ª edición
L’Alternativa 2010

Cuando consigues colgarte el sambenito de ser una de las plataformas base para el cine independiente, de autor, arriesgado e innovador, lo mínimo que puedes hacer es mantener el tipo. De ahí para arriba, lo que surja. Y lo que le surge año tras año a L’Alternativa, Festival de Cine Independiente por antonomasia de Barcelona y, muy posiblemente, uno de los campamentos base del cine independiente nacional, es superarse con cada edición. Por eso es que llega a su edición número diecisiete en plena forma, sin acusar ataques de crisis ni económica ni creativa y pretende seguir emocionando con títulos tanto de nuevos creadores como de viejos olvidados, creando espacios simultáneos entre lo nuevo y lo añejo con el mismo temperamento que se enfrentaban en su primera edición. No tendremos más CineAmbigú (y lloramos por ello), pero Barcelona sigue flameando la bandera del cine independiente gracias a su semblante más poderoso: L’Alternativa.

Imagen oficiosa
Como cualquier festival de cine, L’Alternativa también tiene sus secciones oficiales: largometrajes, cortometrajes y cine documental. Por aquellas secciones se pasearán títulos provenientes de 24 países diferentes: cine inédito, difícil de digerir, arriesgado, tosco, brutote y débil a la vez y películas de un calado emocional muy potente que encuentran en L’Alternativa su, probablemente, única posibilidad de ser proyectadas en nuestro país en su gran mayoría, dando voz y colocando en el sitio que se merecen a directores, actores y creadores del mundo del cine. Entre los largometrajes de ficción presentados destacamos la fuerte presencia de películas latinoamericanas. Especialmente destacables son la chilena Huacho, ópera prima de Fernández Almendras, que narra la vida de cuatro miembros de una familia campesina y la importancia de los valores en una sociedad a caballo entre la prehistoria y la modernidad. La mexicana Verano de Goliat (premiada en Venecia recientemente) también se acerca al mundo rural en un tono bastante documental, mostrando temáticas de soledades, temores y miedos a la muerte. La película rumana Francesca pone la nota europea en una sección que, este año al menos, ha apostado claramente por el drama realista y profundo de los países subdesarrollados. En cuando a cine documental, otros siete títulos, todos europeos, lucharán por un premio en la sección. El más destacado probablemente sea Rabbit à la Berlin, documental polaco nominado al Óscar en 2009 que relata la vida de una comunidad de conejos salvajes (sí… ¡existen!) que vivían rodeando el Muro de Berlín. Al derribarse éste, tienen que buscar cobijo en nuevos sitios y adaptarse a una situación extraña para ellos. Además, presencia española (Los materiales, del Colectivo Los Hijos) y un par de títulos italianos que se perfilan como candidatos: La boca del lobo y Plomo fundido. En cuando a cortometrajes se ubican varias decenas de películas en formato pequeño provenientes de Canadá hasta Turquía, de Bolivia hasta Austria con títulos tan llamativos y prometedores como Cinco lecciones y nueve preguntas sobre Chinatown, Doce esbozos sobre la imposibilidad de quedarse quieto o Yanqui Walker y la revolución óptica. Ahí os lo dejamos.

Paralelogramos

Un punto importante en L’Alternativa, como sucede en cualquier festival de cine que se precie, son las secciones paralelas: homenajes, sitio para nuevos creadores o míticos, pequeños esbozos de lo que fue, es y será algo grande dentro del cine independiente, en este caso. Y si hay alguien que lleva unas décadas siéndolo es el cinematógrafo francés Raymond Depardon. L’Alternativa se echa para atrás y hace hueco a seis de sus títulos más identificativos, incluyendo aquella doble serie de Profils Paysans (Retratos rurales) y aquella mítica e iniciática película que lo catalogó como un reportero fotográfico que se animaba a hacer cine documental, mezclando plano fijo, imagen en blanco y negro y tensión veraz frente a la pantalla: Reporters. También habrá sitio para dedicar en cuerpo presente un homenaje, visita de por medio donde dará una clase magistral doble de Lluis Miñarro, reputado productor de títulos como Cosas que nunca te dije, En la ciudad de Sylvia o El brau blau y director de Family Strip: una charla sobre crítica de cine y festivales; y otra con la reproducción de su último film como director, Blow Horn. Esta película formará parte de Panorama, la sección paralela más formalizada debido al nacimiento de esta plataforma en la pasada edición del festival. Además de la película de Miñarro, este año Panorama tendrá tres títulos más (el pasado año fue sólo uno), todos españoles: Finisterrae (aquella película que nació en la mente y alma de Sergio Caballero, creador de la imagen del Sónar), Ori (film bélico sin querer serlo, ambientado en la frontera caucásica entre Georgia y Rusia) y el relato documental de compromiso máximo que es To Shoot an Elephant, grabado en la Franja de Gaza por los únicos extranjeros que decidieron permanecer junto a los civiles palestinos.

Extra para cinéfilos

Si parecía poco el hecho de tener casi 60 títulos en la sección oficial, homenajes a directores internacionales, conferencias con uno de los grandes renovadores del cine español y una selectiva y cuidadosa programación de cine independiente español, más morcilla para el cuerpo nos dan. El Hall del CCCB se abre para todo el público que lo desee de forma gratuita y se transforma en Pantalla Hall para disfrutar de proyecciones de películas de festivales asociados como Intercambios, la presentación de proyectos audiovisuales avanzados como Playtime audiovisual o Cine invisible y diversos coloquios y conferencias con realizadores. A esto vale añadir la creación de una nueva sección que se perfila para quedarse fija (como Panorama): Pequeños experimentos, dirigida al público infantil. Sobre todo cine de animación con incursiones en el stop motion, el 3D y la papiroflexia con fuerte carga pedagógica para hacer del mini-espectador un sujeto más activo, reflexivo y amante del cine desde la cuna. Además, se repite la sección-taller formativo Escuchar al cine, en la que se fomenta la creación de música para perfiles audiovisuales, ya sea para videoproyecciones como para películas de cualquier tipo. Este año, Pascal Gaigne, uno de los compositores más importantes del cine español (escucha sus sonidos en películas como AzulOscuroCasiNegro, Siete mesas de billar francés o Silencio roto, por nombrar sólo tres), aportando claves, trucos y ejemplos de cómo crear una banda sonora.

Otro año más, L’Alternativa se lleva la palma (y no de Cannes, aunque se la merecerían) como el festival de cine independiente que más abarca, que más rebusca en el cine de los países emergentes que cuesta hacerles hueco en las pantallas españolas y que mejor jugo sabe sacarle a esto del cine en su vertiente más universal. Y eso no es moco de pavo, oigan.

L’Alternativa 2010