10 diciembre, 2015. Por

Chus Gutiérrez

De memorias tóxicas
Chus Gutiérrez: 'Existe mayor necesidad de perder el control: las drogas son una enfermedad del alma'
Chus Gutiérrez

Un plano fijo. Un número de personas preparadas para hablar a cámara. Una directora con una extensa carrera a sus espaldas (El calentito, Sexo Oral..). Y cientos de preguntas por resolver: ¿Quién de nosotros no ha probado las drogas alguna vez? ¿Cuántos de nosotros habla de ello abiertamente? ¿Qué es verdaderamente la adicción?

Chus Gutiérrez quería resolver todo esto. Quería abrir el debate. Y lo ha conseguido. Hoy nos cuenta en persona qué es Droga Oral.
Entrevista: Marina Maesso

Notodo: Droga Oral se presenta más como el retrato de una sociedad que un documental o un estudio sobre el consumo de drogas per sé. ¿Por qué hacerlo así? ¿Por qué a través de este tema?
Chus Gutiérrez:
Porque las drogas son un tema súper tabú. Digamos que las drogas en nuestro país entran en la década de los 70, y por aquel entonces no teníamos ninguna experiencia. Los que consumíamos no sabíamos nada, y nuestros padres tampoco. Sin embargo, ahora sí se puede hablar desde la experiencia. Pero, además, creo que el tema está cerrado. No hay información, no hay debate. No se trata políticamente, quiero decir, creo que los políticos van por detrás de la sociedad. Y deberíamos regular ya esto de una vez. Porque las drogas no se han ido, sino que cada vez hay más.
“Los políticos van por detrás de la sociead: deberíamos regular las drogas de una vez ”
NTD: ¿Se trata entonces de una cuestión temporal? ¿Es el momento de hablar de ello?
C.G.:
Absolutamente.

NTD: En esta era de la información o sobreinformación que vivimos, ¿hay más tabú que antes?
C.G.:
Pues creo que, en los años 80, cuando era tan salvaje todo, había más debate, sí. Ahora ese debate ha dejado de existir. ¿Qué información tienen los jóvenes ahora mismo? Hay campañas que dicen “No te drogues”, pero ese “No te drogues” no es información. ¿Cómo le puedes decir a un adolescente que no haga algo sin explicarle exactamente por qué? “Es malo, es malo, todo es malo…”. Y, sin embargo, estás con un grupo de amigos y de repente te sacan diez paquetes de pastillas ansiolíticas encima de la mesa. Para mí sería mucho más interesante que en los institutos hubiera otro tipo de acercamiento más allá de los panfletitos de “No te drogues”, lo cual genera aún más misterio, más interés. ¿Por qué no se habla mejor de lo que ocurre en sus casas? De lo que ven, si tienen a alguien o algún familiar en contacto con las drogas. Quitarle este misterio.
“Los panfletos de ‘No te drogues’ generan aún más misterio e interés ”
NTD: Entonces entiendo que, teniendo tú una hija de 21 años (19 cuando se rodó la película) llevaste a cabo este proyecto pensando también en ella.
C.G.:
Por supuesto. Me planteé qué información hay, y lo primero que pensé es que no hay ninguna información.

NTD: ¿Cuál fue el discurso previo –o enfoque, si lo prefieres- que te planteaste seguir antes de rodar? Por ejemplo, elegiste no mostrar a nadie “aniquilado” por las drogas. O utilizas una música amable y un fondo colorido, El jardín de las delicias de El Bosco. ¿Querías darle un tratamiento más desenfadado?
C.G.:
No, no. ¿El jardín de las delicias te parece amable?

NTD: ¿Buscabas entonces generar un contraste?
C.G.:
Tampoco exactamente. Ese cuadro recoge todas las drogas, incluso el éxtasis, antes de que el éxtasis existiera (risas). Cada detalle te habla de un mundo, y de un mundo diferente, además. Las drogas tienen mucho que ver con el paraíso, pero también con el infierno, porque también pueden ser un infierno terrible. Creo que no hay un peor infierno que la adicción. Quería hacer referencia a algo más conceptual, en realidad. En cuanto a la música, he trabajado con Nacho Mastretta, que también es uno de los entrevistados, y tampoco creo que sea amable. Tenía que hacer algo pequeñito, sí, porque no podía meter una orquesta con toda esta gente hablando, pero creo que tiene más que ver con el misterio, con la ironía.
“Existe mayor necesidad de perder el control: las drogas son una enfermedad del alma ”
NTD: Bien, quedan contradichas todas mis teorías (risas). ¿Cuál dirías entonces que era tu intención previa?
C.G.:
Abrir un debate que estaba cerrado a través, no de un estudio ni psicológico ni científico, si no de la experiencia de la gente.

NTD: Entre ellos, te entrevistas a ti misma.
C.G.:
Sí, porque me parecía deshonesto no hacerlo. Me costó mucho encontrar a gente que quisiera hablar delante de la cámara y creo que, los que lo han hecho, han sido muy valientes.

NTD: ¿Te costó encontrarles porque se mostraban reacios a hablar?
C.G.:
Sí, sí. De hecho hubo gente que dijo que iba a venir y luego no vino. Llamé a mucha gente por teléfono y muchos me dijeron que no por las consecuencias, claro. Todos tenemos familia, trabajo, reputación. No es algo inocuo.
“Quería abrir un debate que estaba cerrado a través de la experiencia de la gente ”
NTD: Entonces el tabú lo provocamos nosotros mismos.
C.G.:
Claro. Nosotros somos parte de esta sociedad. A mí me costó muchísimo hacer mi propia entrevista, por ejemplo.

NTD: ¿Por qué volver a este formato testimonial, el cual ya exploraste en Sexo Oral en 1994?
C.G.:
Porque yo no quería hacer una tesis ni nada parecido. Para mí la experiencia de la gente es lo más importante. Me parece mucho más interesante una persona que lo está contando a veinte estadísticas con datos.

NTD: ¿Crees que son más peligrosas las drogas legales o las ilegales?
C.G.:
Pues justamente el otro día colgué un artículo sobre este tema. Habla de la alegría con la que se están recetando estos ansiolíticos, los cuales, además, son una droga muy feminizada. Las mujeres los consumen mucho más que los hombres. Vas al médico, dices que tienes un poco de angustia o que no duermes muy bien y en seguida te dan un ansiolítico. Hay otras formas de combatir eso. Puedes dar un paseo, hacer meditación… Existen posibilidades, pero las farmacéuticas están detrás de ello. Y es tremendo. Hay que estar muy alerta.
“Las drogas no se han ido: cada vez hay más, son eso que te tapa el miedo ”
NTD: Las personas entrevistadas van desde gente joven a personalidades conocidas como Alberto García-Alix o el nonagenario Francisco Nieva.
C.G.:
Sí, contar con Paco Nieva fue lo más maravilloso que pudo ocurrir.

NTD: ¿Qué fue lo más sorprendente que te contaron, lo más nuevo para ti?
C.G.:
Bueno, la verdad es que he aprendido mucho haciendo esta película. He aprendido lo que es la adicción, por ejemplo. Entender que no tiene nada que ver con ser débil, con que se hayan separado tus padres o cosas así. Para empezar, es una enfermedad diagnosticada y reconocida por la OMS y, para seguir, que hay una predisposición genética. También creo que es una “enfermedad del alma”, como le llamo yo. La sociedad en la que vivimos ahora mismo nos provoca mucho vacío. Hay cosas que han avanzado mucho, tenemos que estar muy preparados para muchas cosas y emocionalmente estamos muy desestructurados. Eso genera mucha angustia.
“Ningún periódico impreso ha querido hablar sobre la película ”
NTD: ¿Como un agujero que tapar?
C.G.:
Sí, tiene que ver con ese agujero, con ese miedo. Las drogas son eso que te tapa el agujero y el miedo. Creo que tiene mucho que ver con la sociedad.

NTD: ¿Cuál sería tu definición de las drogas después de hacer esta película? Por ejemplo, una de las entrevistadas dice que la primera droga que probó fue dar vueltas hasta marearse cuando tenía cuatro años.
C.G.:
Yo creo que las drogas tienen mucho que ver con la pérdida de control de uno mismo. Creo que a todos nos da miedo, pero nos atrae un poquito dejar de controlar. Tiene que ver con esa sustancia que manipula tu percepción de las cosas y te las hace más sencillas otras, como comunicarte. Y volvemos al tema de las emociones.

NTD: Por lo tanto, ¿podrías afirmar que en la sociedad actual hay una necesidad mayor de perder ese control o deshacernos de esas ataduras?
C.G.:
Creo que hay una necesidad muchísimo más alta, sí. Y, de hecho, la película tiene un punto antropológico en ese sentido. Desde Paco Nieva, que sería como nuestra historia pasada, la del siglo XX, hasta los jóvenes que salen también, creo que hay todo un proceso. Es la democratización de las drogas, de cómo han pasado de círculos muy exclusivos a ser accesibles para todo el mundo. Hoy en día, puedes conseguir lo que quieras, cuando quieras. Y no se habla de ello. De hecho, volviendo a este debate cerrado y al tabú que existe, podemos verlo ahora mismo con las entrevistas que estoy dando. Casi todas son para medios online. Ningún periódico “oficial”, de tirada impresa, ha querido hablar sobre la película. Y, además, la película está calificada para mayores de 18 años, cuando ahora mismo, en cartelera, no hay ninguna película calificada así.
“Los que consumíamos drogas en los 70 no sabíamos nada, y nuestros padres tampoco ”
NTD: La película se estrenó en el Palacio de la Prensa, se proyectará en la Cineteca del Matadero los días 18, 19 y 20, y estará disponible a través de la plataforma VeoBeo. ¿Por qué la decisión de optar por esta vía?
C.G.:
¡No es una decisión! Es más bien una obligación (risas). No tengo otra manera de distribuirla. VeoBeo es una plataforma donde cualquier usuario decide que quiere ver esta película en el cine de su ciudad y abre un evento para ello. Si hay espectadores suficientes, se lleva a cabo y se proyecta la película. Pero es más bien una necesidad.

NTD: ¿Próximas ideas? ¿Ficción o documental?
C.G.:
Pues todavía no lo tengo muy claro, pero… ¡creo que me voy a dedicar a otra cosa! (risas). No, hablando en serio, tengo que decir que, últimamente, me están gustando más los documentales. Me parecen muy interesantes. Ahí lo dejo.

Chus Gutiérrez