23 diciembre, 2013. Por

Ismael

Marcelo Piñeyro
Mario Casas es un padre torturado, algo bohemio y soñador en Ismael, lo último de Marcelo Piñeyro
Ismael

Una historia dramática y un tanto lacrimógena; un actor que se dio a conocer en una serie de televisión y que vuelve locas a todas las adolescentes que tienen el gen “fan” del país; un niño negro para poder hablar del racismo y de problemáticas sociales; una relación entre una madre y un hijo turbulenta; secundarios de “lujo”; toques de comedia y una ristra de caras conocidas. “Seguro que no falla”, debió decirse Marcelo Piñeyro. Pero Ismael falló, y es una película que, más allá de una premisa interesante y alguna buena escena cómica, resulta en general desafinada y poco creíble.

El problema principal de esta película es que, a excepción de en algún momento creado única y exclusivamente para llegar a la lágrima, no logra su pretensión fundamental: emocionar. ¿Por qué pasa esto? La película carece de verdad, y es muy difícil empatizar con sus personajes, seguramente debido a que los actores no están precisamente en su estado de gracia y a que el guión se revela como un poco flojo y facilón. Los personajes principales están trabajados desde el cliché: una pija frívola y superficial con un corazoncito (Nora, interpretada por Belén Rueda) y un joven semitorturado que ha dejado todo atrás y vive al lado del mar (Félix, o Mario Casas). Los que están escritos para caer bien (Jordi, interpretado por Sergi López) acaban cayendo bastante mal (o una servidora, por lo menos, no soporta el rollo de salido simpaticón); y los que están hechos para seducir y fascinar (Alika, por Ella Kweku) pasan completamente desapercibidos, pues lo único que sabemos de la mujer que cambia la vida de Mario Casas es que está cabreada durante casi todo el metraje y que es muy guapa. Ni rastro de misterio. Ni rastro de fascinación. Por otra parte, se hace demasiado evidente cuáles son las pretensiones del guión en cada momento del filme, qué es lo que busca provocar al espectador cada secuencia. En resumen, al guión se le ve el plumero, y eso hace que la película resulte postiza, de mentira.

Por otra parte, el cásting seguramente no es el más acertado y no ayudan los diálogos que, en algunas ocasiones, se pasan de poéticos y contundentes. El niño está muy bien cuando tiene que estar simpático pero desafina bastante en las escenas más dramáticas. Pasa algo similar con los enfados de Ella Kweku, que parecen más una sucesión de chillidos que una emoción real. Mario Casas, sencillamente, no es creíble como educador social medio-torturado-medio-soñador, por mucha barba que se deje. Y Belén Rueda oscila entre la brillantez y la sobreactuación, aunque la balanza se decanta mayoritariamente por lo segundo. Tampoco le es de gran ayuda el peinado que tiene que lucir, similar al de las tertulianas de Sálvame Deluxe. Juan Diego Botto no está mal pero su personaje es tremendamente aburrido, en sus propias palabras: “un mueble”, por lo que nos da bastante igual.

Hay en Ismael, sin embargo, algunos momentos cuotidianos más que rescatables, situados en la parte cómica del filme. Belén Rueda trepando por las rocas de la Costa Brava tiene su aquél, y las escenas protagonizadas pro El Chino, macarrilla con problemas interpretado por Mikel Iglesias, resultan entrañables. Son los únicos momentos en los que la película decide fluir y respirar, cuando se olvida de sus intenciones dramáticas y cuando el guión deja de ser un guión-corsé.

Ismael

+ INFO

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Director: Marcelo Piñeyro

G�nero: Melodrama

Reparto: Belén Rueda, Mario Casas, Sergi López, Juan Diego Botto, Ella Kweku, Larsson do Amaral, Mikel Iglesias, Gemma Brió y Òscar Foronda

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Guión: Verónica Fernández, Marcelo Figueras y Marcelo Piñeyro
Fotografía: Xavi Giménez

Estreno: 25.12

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Cu�ndo: NULL

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Venta de entradas: www.entradas.com