18 febrero, 2011. Por

Cisne negro

Darren Aronofsky
Natalie Portman se erige como una de las mejores actrices de su generación con Cisne negro
Cisne negro

La transformación es un proceso metamorfoseado de cambios que se dan de carácter forzado o natural. Una suerte de simbiosis sintomática que expone la vulnerabilidad en cuerpo y alma de las debilidades, fragilidades y las convierte en pura exposición explosiva. Aronofsky es un experto en investigar, incidir y penetrar (en todos sus sentidos) en la psicología más intensa y frágil de sus personajes. El papel fundamental que los elementos de la psique y la personalidad juegan en el cine del director de Réquiem por un sueño o Pi, fe en el caos son, además de obvios, totalmente necesarios para entender el cine contemporáneo más reciente. En Cisne negro, Darren Aronofsky transforma, en este caso, a la delicada Natalie Portman en un monstruo de dos cabezas plaga de traumas, opresiones, debilidades y vulnerabilidad para con todo en una película que hilvana ecos de cine fantástico, drama realista, thriller negro y ficción torturada a partes iguales.

Portman encarna a Nina Sayers, bailarina antes de ser humano y con una personalidad que la tiene totalmente absorta en la búsqueda de la perfección, la excelencia, la autoflagelación, la contención emotiva y, en general, la extrema disciplina que la lleva a transformarse en una persona completamente comprimida y dedicada a su profesión antes que a su vida. Nina forma parte de uno de los cuerpos de baile más reputados de Nueva York, el que dirige Thomas Leroy (Vincent Cassel). Ella y un buen puñado de aspirantes más se la juegan: se rifa el puesto de reemplazante de Beth (Winona Ryder: secundaria de lujo), hasta entonces número uno de la compañía y protagonista de los montajes más importantes de la misma. Justamente el nuevo montaje que se estrenará es Cisne negro y el papel protagonista es un sueño para Nina: la Reina Cisne, que tiene que encarnar tanto la suavidad, ternura y delicadeza del Cisne blanco como el lado más oscuro, tétrico y tenebroso, la antítesis del blanco: el Cisne negro. Nina consigue el papel y controla a la perfección (literalmente) el Cisne blanco, pero su falta de emotividad y de conocimientos carnales de la vida mundana cuestiona sus posibilidades para encarnar este lado oscuro. Lily (Mila Kunis), otra de las aspirantes, es, en cambio, la imperfección hecha bailarina, y por todo ello el papel del Cisne negro le va que ni pintado. Nina comenzará un camino de (aún más) obsesiones, compulsividad, delirios y una peligrosa búsqueda de su lado más oscuro en una mezcla de ficción fantástica, viajes de ácido y anatomía del sufrimiento que suponen una incomprensión sobre lo que es realidad y lo que es ficción. El proceso de conversión del Dr. Jeckyl en Mr. Hyde: buscar el otro yo del otro yo, desangelarlo, desarmarlo de valores y readaptar esa confusión a la escena de un montaje que es sueño y pesadilla, fantasía y realidad.

Aronofsky vuelve a comulgar con los personajes atormentados como hiciese con Mickey Rourke en El luchador, incidiendo en parámetros de tormento psicológico y arranques psicopáticos con desenlaces que vuelven a jugar con la vida y la muerte, mostrando la permanencia constante de dos caras opuestas. Le da a Portman el papel más importante de su vida y esta hace con él lo que quiere: no sólo es la mejor interpretación del año, sino una de las mejores de los últimos años y la constatación de que la actriz es una de las mejores de su generación, posiblemente junto a Kate Winslet. La posibilidad de captar en un mismo cuerpo el extremo de mutilación física (impresionante el trabajo que consigue en materia corporal en todos los sentidos: incluso la escena en la que se folla la mano como desayuno), los valores ladinos y los de niña buena, el miedo constante al peligro, la contención sexual y esa doble cara de bella y bestia la erigen como una auténtica superpotencia interpretativa. Un retrato tan sofisticado como macarra de la técnica cinematográfica (los movimientos de cámara, los juegos de espejos, la psicodelia cínica y anodina y la suprema elección de todos los personajes) y el acto hecho carne.

Cisne negro

+ INFO

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Director: Darren Aronofsky

G�nero: Drama de ficción

Reparto: Natalie Portman, Mila Kunis, Vincent Cassel, Winona Ryder, Barbara Hershey, Christopher Gartin y Sebastian Stan

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Guión: John McLaughlin y Mark Heyman
Música: Clint Mansell
Fotografía: Matthew Libatique

Estreno: 18.02

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Precio: NULL

Venta de entradas: www.entradas.com