7 febrero, 2011. Por

Huevo

Semih Kaplanoglu
Kaplanoglu acaba (o empieza) la Trilogía de Yusuf con la obra más lúdica y clásica de las tres
Huevo

El niño atormentado de Miel y el post-adolescente sin rumbo de Leche encuentra en Huevo su alimento balanceado: la adultez. En ella, de la soledad y la cuasi-automarginación social pasa a la vuelta a los orígenes, la recuperación de momentos y la reinvención de un carácter introvertido y con título de bohemio a todas luces. La transformación involutiva de una personalidad que se ha estado abrasando durante décadas entre sueños por crecer, incapacidad para accionar y evidentes conflictos internos de automutilación sensitiva y falta de valor para expresar sus emociones.

Huevo nos presenta a un Yusuf exiliado a Estambul, regentando su propia (y minúscula) librería, que guarda el mismo desorden que él: con una inapetencia total por el control de las cosas, Yusuf es un poeta bohemio solitario que, al parecer, nació en el sitio equivocado y todo su avance ha consistido en encerrarse en soledad y a cientos de kilómetros de los suyos en un pequeño local a vivir el resto de su vida como un ermitaño entre el olor a humedad de los papeles viejos y añorar lo que nunca jamás sucedió (una gran carrera como poeta truncada por la mala suerte y la falta de apetito por crecer). Regresa a su pueblo natal, Tira, tras enterarse de la muerte de su madre, Zehru, y se encuentra no sólo con los fantasmas del pasado sino también con Ayla, una prima lejana de la que no tenía noticias de su existencia, y que cuidó a la madre de Yusuf y vivió con ella los últimos años de su vida (y que recuerda primorosamente a un personaje secundario de Leche, en un comienzo de un gran camino simbólico en Huevo).

Kaplanoglu nos presenta un film que guarda un parentesco fotográfico y una linealidad histórica y espacial más cerca de Leche que de Miel (hay que tener en cuenta que Huevo y Leche fueron grabadas en la misma época), con una fotografía discreta y una gestión de los recursos bastante menos técnica: desde la fotografía luminosa que recuerda a los VHS o el cine de bajo coste de Bollywood hasta el mumblecore americano actual. La diferencia es que en Huevo, si has visto antes Miel y Leche (en ese orden: inverso al de aparición y grabación “oficial” pero en orden cronológico según la evolución y crecimiento del personaje), se antoja un componente lúdico extra que te ata aún más a la butaca del cine (algo que Leche no consigue): un diario de regreso en el que nos topamos con intentos de “apariciones” del Yusuf niño (mielero) y del Yusuf adolescente repartidor de leche; con los traumas escolares vistos Miel; con su primer amor (Gül) de juventud; con su amigo y compañero de clase y con el padre de éste –antiguo amigo de su fallecido padre- y varios elementos más que se apoyan en la creación y formación de un simbolismo que lo acerca mucho más a Miel que a Leche, al menos en ese aspecto, formalizando una suerte de lo que podríamos llamar Yusuf recuerda sus vidas pasadas (guiño a Apichatpong Weerasethakul), pero con una psicología del romanticismo y las relaciones íntimas antisociales de Nothing Personal y una carga simbólica que encamina todo el minutado del film. ¿Se cierra el telón?

Huevo

+ INFO

Nombre exposici�n: NULL

Director: Semih Kaplanoglu

G�nero: Drama

Reparto: Nejat Isler, Saadet Isil Aksoy, Ufuk Bayraktar y Tulin Ozen.

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Guión: Semih Kaplanoglu y Orçun Köksal
Fotografía: Özgür Eken

Estreno: 04.02

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Precio: NULL

Venta de entradas: www.entradas.com