14 Enero, 2016. Por

Los odiosos ocho

Quentin Tarantino
Tarantino funde western e intriga al estilo Agatha Christie sin perder identidad en Los odiosos ocho
Los odiosos ocho

Desde los mismos títulos de crédito iniciales, donde ya se refleja explícitamente que éste es el octavo largometraje de Quentin Tarantino, Los odiosos ocho tiene mucho de juego autorreferencial, como si el cineasta a partir del cual se acuñó el término “tarantinesco” (o “tarantiniano”) buscase hacer una especie de compendio de sus películas anteriores. De hecho, un divertido juego para fans es el adivinar a qué le recuerdan muchas de las cosas que aparecen en el filme. Éste está concebido como otro juego más (con cierto aspecto de Cluedo) sobre el que va vertiendo alguno de los rasgos que han hecho de Tarantino el cineasta más importante de las tres últimas décadas: hay una trama no lineal, cortada por algunos flashbacks en momentos inesperados, y repartida en seis capítulos; una inigualable gestión de la tensión, engrandecida por sus siempre geniales diálogos y por la puesta en escena, que nos tiene constantemente en vilo, en espera de ese estallido de violencia que nunca sabemos cómo y cuándo va a llegar.

Tenemos también los juegos posmodernos y homenajes cinéfilos de rigor (aquí reflejados en la filmación en 70mm y el rescate de la Panavisión como forma de resistencia frente a la dictadura de lo digital), el recurrir a actores más o menos fetiche que han aparecido en diversos momentos de su filmografía, con un Samuel L. Jackson soberbio como estrella principal y con Jennifer Jason Leigh como la más afortunada incorporación a la troupe. Y, siguiendo la constante que inició con Malditos bastardos, vuelve también a reescribir la historia, reflexionando en este caso sobre la Guerra de Secesión y unas tensiones raciales no tan resueltas como se suele creer. La supuesta carta de Abraham Lincoln al protagonista opera, en este sentido, como una especie de símbolo que también articula la idea de la fabulación y el arte del engaño como medios de supervivencia en una sociedad ultraviolenta, cruel y nihilista.

Pero también hay sugestivas novedades. Estamos ante el filme más sobrio y teatral del cineasta. Aunque arranca como una road movie (con presunto homenaje fordiano a La diligencia), acaba siendo, más bien, una película de posada, de parada en mitad del camino. Frente a la idea de movimiento y transformación vital de los personajes, aquí predomina la idea de cul-de-sac (¿frente a Ford, Polanski?). Así, tras presentar a los protagonistas iniciales -dos cazarrecompensas, una criminal capturada y un aspirante a sheriff- de camino a un lugar llamado Red Rock, estos acaban atrapados junto a cuatro desconocidos, en una cabaña que queda aislada por culpa de una tormenta de nieve. Allí, esos odiosos ocho personajes son como los perros de presa de Reservoir Dogs reconvertidos en protagonistas de una trama de misterio a lo Agatha Christie en el salvaje Oeste. O, dicho de otra manera, Tarantino juega a imaginar su propia versión de Diez negritos como si hubiese sido filmada por Sam Peckinpah (¡recurre incluso a la cámara lenta en un sorprendente momento!).

Por si eso no fuese suficiente, consigue que Ennio Morricone le componga una banda sonora completamente original –aunque con insertos de otras piezas suyas-, algo que Tarantino hace por primera vez en su trayectoria. Sin renunciar, eso sí, a utilizar canciones ajenas, de gente como The White Stripes o Roy Orbison. Estamos pues, de nuevo, ante una historia aparentemente sencilla que se transforma en algo mucho más interesante por arte y gracia de su gran ingenio narrativo. Una película quizás excesiva en metraje, que flirtea con el tedio en algunos momentos intermedios pero se vuelve irresistible a medida que las cartas se van poniendo sobre la mesa. Sin llegar al nivel de sus obras maestras, éste permanece muy alto (ninguno de sus trabajos baja del notable) y garantiza un goce mayúsculo de puro cine en vena. Con ocho no basta, queremos más Tarantino cuanto antes.

Los odiosos ocho

+ INFO

Director: Quentin Tarantino

Género: Western de misterio tarantinesco

Reparto: Samuel L. Jackson, Jennifer Jason Leigh, Kurt Russell, Tim Roth, Bruce Dern, Walton Goggins, Demian Bichir, Michael Madsen, James Parks, Channing Tatum y Zoë Bell

Guión: Quentin Tarantino
Música: Ennio Morricone
Fotografía: Robert Richardson

Estreno: 15.01

Venta de entradas: www.entradas.com