19 abril, 2013. Por

Nana

Valérie Massadian
Nana, la ópera prima de Valérie Massadian o un viaje a la psicología infantil a través de la empatía
Nana

Hay historias tan intrínsecamente bellas y sencillas que no necesitan florituras para ser contadas, que se rigen por la ley del “menos es más” y los lemas del minimalismo más férreo a pesar de lo que diga Diana Aller (y aunque razón no le falte). Esto es lo que le pasa a la primera película de la francesa Valérie Massadian, que narra la historia de Nana, una niña de cuatro años que da nombre al film y vive en el bosque con su madre, manteniendo un mínimo contacto con la civilización. La niña es maravillosamente natural y espontánea: sus monólogos despreocupados e inocentes parecen recrear conversaciones adultas que manifiestan un pasado seguramente truculento. Un día Nana vuelve del colegio y su madre ha desaparecido; a partir de ese momento seremos testigos del progresivo acoplamiento a su soledad y de un comportamiento de falsa madurez imitada.

La película comienza con lo que parece una visita de la familia monoparental a la explotación ganadera donde trabaja el abuelo, -que recuerda mucho a la granja post-comunista de la eterna Sátántangó– un lugar donde se manifiesta el relativo poder y la crueldad del hombre con la naturaleza. La primera escena de la película es, a pesar de su crudeza salvaje, de una belleza espectacular por su carácter casi documental y premonitorio para el desarrollo posterior de la película: en ella un grupo de niños entre los que se encuentra Nana presencian -entre divertidos y curiosos, más expectantes que asustados- la matanza tradicional de un cerdo. Al contrario que en El Vídeo de Benny de Michael Haneke o en Week-end de Jean-Luc Godard, la imagen del cerdo masacrado no supone un mal ejemplo a seguir, un símbolo de decadencia o del exceso de violencia y estímulos visuales de la cultura del espectáculo, sino que pone de manifiesto un mundo que ya casi no existe, un mundo en contacto directo y normalizado con la muerte. A partir de ahí la película se desarrollará para enmarcar y desarrollar esta idea, con un ritmo pausado pero tenso e intrigante.

Por lo general los planos son fijos y los personajes entran y salen de él sin marcar la duración de los mismos, regalándonos en algunos de ellos planos vacíos que recuerdan a los sórdidos y bellísimos momentos pseudo-documentales en los que Timothy Treadwell desaparecía de la pantalla en Grizzly Man o los inquietantes planos/cuadros fijos de Roy Andersson; y es que ese es uno de los puntos fuertes de la película: aunque seamos conscientes del carácter ficticio del metraje la realidad se filtra a través de sus fotogramas y nos atrapa como si fuéramos testigos de un suceso en tiempo real. El filme es tan corto como un cuento infantil, se nota que se ha dejado paso a la improvisación y la experimentación en el mismo set de rodaje y su lenguaje es más emocional y visual que narrativo. Un resultado misterioso y poético a pesar del realismo, un viaje a los entresijos de la psicología infantil a través de la empatía. Un diez.

Nana

+ INFO

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Director: Valérie Massadian

G�nero: Drama infantil

Reparto: Marie Delmas, Kelyna Lecomte y Alain Sabras

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Guión: Valérie Massadian
Fotografía: Léo Hinstin y Valérie Massadian

Estreno: 19.04

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Precio: NULL

Venta de entradas: www.entradas.com