20 diciembre, 2016. Por

Cine Español 2016 (II)

Las mejores películas del año, tierra adentro: del 20 al 11
Cine Español 2016 (II)

<<Del 20 al 11>> / <<Del 10 al 1>>

20. OLEG Y LAS RARAS ARTES, de Andrés Duque
En un tono cargado de poética y tremenda sensibilidad, el virtuoso octogenario nos lleva en un viaje por su memoria a través de anécdotas y vivencias, pero sobre todo con un discurso muy personal de cómo el hombre ha de enfrentarse al proceso de creación para realmente elevarse a un nivel de genialidad como el que él mismo posee. Oleg es consciente de que su talento roza los picos más altos, y para que no quede duda, nos regala como espectadores varias mini sesiones musicales improvisadas, con los interiores del Hermitage como escenario: un doble lujo. [LEER MÁS]

19. LAS FURIAS, de Miguel del Arco
En todo su decadentismo, esta tragicomedia negra asfixiante y excesiva tiene muchos puntos en común con el cine de Carlos Saura de los años setenta (de Cría Cuervos a Mamá cumple cien años, pasando por La prima Angélica), aliñado con el humor corrosivo de Celebración (hay una triste boda por medio abocada a tintineos en la mesa y confesiones de secretos incómodos) y no tanto una crítica social de esos personajes en un entorno aislado, casi findelmundista, como cierto subrayado de modernidad en la relación entre el personaje de Mercedes Sampietro y el de Bárbara Lennie o en la figura de Alberto San Juan como hijo baranda que ahoga su fracaso en una actitud cínica ante la vida. [LEER MÁS]

18. AMOR TÓXICO, de Norberto Ramos del Val
Amor tóxico está articulada como una única, caudalosa, vitriólica y grotesca conversación (con unos cuantos intermedios de puro surrealismo): un juego de seducción entre dos extraños, dominado, desde el primer momento, por Irene, uno de los personajes más logrados del reciente cine hispánico: egomaniaca, cruel, frívola, tan abisalmente odiosa como inmensamente deseable, dispuesta a destrozar verbalmente a un Toni fascinado/horrorizado, una presa indefensa en sus garras. Entretanto, las copas van cayendo, y con el alcohol, la película se vuelve más teatral y guiñolesca, llegan las confesiones más íntimas, las más impúdicas…. ¿cómo terminará la noche? [LEER MÁS]

17. DEAD SLOW AHEAD, de Mauro Herce
La ópera prima de Mauro Herce se sitúa a bordo de un carguero, el jocosamente bautizado como Fair Lady, en un lugar y tiempo inciertos, y se plantea básicamente como una experiencia sensorial. Ni busca el retrato de los personajes, que son meras figuras en un paisaje o complementos del mismo; ni un análisis social ni histórico de lo que ahí acontece. Simplemente se recrea en el extrañamiento que persigue a base de orquestar un montaje de imágenes y sonidos que nos hagan ver el buque como un ente aislado más propio de una película de ciencia ficción apocalíptica, como si se tratase de un barco fantasma dirigiéndose al fin del mundo. [LEER MÁS]

16. OMEGA, de José Sánchez-Montes y Gervasio Iglesias
El documental (o rockumental) dirigido por Montes e Iglesias consigue articular, a través de material de archivo especialmente sensible y desconocido, la historia de una de las obras magnas de la música: una película con un tempo narrativo de corte televisivo (no por nada Mediaset es una de las principales productoras), que consigue rebajar densidad y teoría a la historia de un álbum especialmente arty, cargado de referencias culturales que pueden ser muy cercanas para muchos pero casi desconocidas para otros. [LEER MÁS]

15. LA RECONQUISTA, de Jonás Trueba
Los momentos y conversaciones que presenta Jonás recuerdan a los que nos encontramos muy a menudo en la cotidianeidad, y en los que pensamos “¿de verdad me está sucediendo esto?”. Ese surrealismo que aparece un segundo para desmarcarnos por completo, en forma de coincidencias imposibles. Por una parte, esta sincronización con la vida se da gracias al uso que el creador hace de la ciudad. Con Madrid en especial, y los alrededores del viaducto en concreto. Son rincones en los que, aún sin haber pasado nunca, hemos estado. Hemos sentido lo mismo en otro rincón parecido, con otra persona totalmente diferente. [LEER MÁS]

14. POLÍTICA: MANUAL DE INSTRUCCIONES, de Fernando León de Aranoa
Es un reality show y un thriller documental. Y un capítulo de Behind the Scenes. Y una entrevista de 400 horas. Y una persecución que asedia y cansa pero no deja de documentar. La película, gobernada en todo momento por esa suerte de cuenta atrás (o de final countdown) desde la Asamblea Ciudadana a las Elecciones Generales del 20-D, persigue y prosigue a exhibir cómo evoluciona el partido; pero sobre todo quiénes lo conforman. Ver a Errejón cabecear en la ventanilla de un coche en marcha, a Bescansa descubriendo las primeras valoraciones del CIS, a Iglesias acariciando a su perro, a Monedero abriendo su biblioteca, a la cúpula definiendo su discurso y debatiendo sobre dimes y diretes nos hace soñar con que, quién sabe, igual un día a Telecinco se le ocurre hacer un Gran Hermano Político, con viejas y nuevas leyendas de la escena política lavándose los calzoncillos los unos a los otros y haciendo edredoning. Los sueños, sueños son: tomemos Mediaset por asalto. [LEER MÁS]

13. EL HOMBRE DE LAS MIL CARAS, de Alberto Rodríguez
Posiblemente el mayor valor de la película sea encontrarse con un Alberto Rodríguez que parece haber encontrado la horma de su zapato en los relatos realistas (o hiperrealistas), de tratamiento negro, acercándose al cine policiaco desde la singularidad que da la idiosincrasia española: esa genética patria que, de ser bien utilizada, dota a los thrillers del cineasta andaluz de una savia diferente, sin envidiar ni al neorrealismo ni al cine neo-noir ni a los thrillers franceses de los años ’70.

Este mismo cine, extremadamente psicológico y con unos caracteres muy bien definidos y contrapuestos, que en Grupo 7 penetró en la persecución antidrogas de la Sevilla previa a la Expo del ’92 y que en La isla mínima profundizó en la investigación de la desaparición de dos jóvenes en la profundidad de la Andalucía pobre; intenta defender un nuevo postulado del ‘policialismo’ cinematográfico en este retrato que se acerca a una suerte de “cine protesta”, que puede iniciar una maquinaria creativa de retratos de algunos de los casos de corrupción más sonados de nuestra democracia reciente. Como mínimo, Rodríguez está haciendo esfuerzos para ser uno de los puntales de esta posible nueva tendencia cinematográfica. [LEER MÁS]

12. EL OLIVO, de Icíar Bollaín
Siempre comprometida con diferente tipo de causas que no suelen tener espacio en la opinión pública (algo que es marca de la casa en el cine de Bollaín, anticiparse a los eventos de la agenda político-social), en El Olivo narra la historia de una chica de veinte años que decide remover cielo y tierra para recuperar un árbol milenario, posesión de su familia y casi extensión de la vida de su tan querido abuelo, que fue vendido a una empresa multinacional. [LEER MÁS]

11. CIEN AÑOS DE PERDÓN, de Daniel Calparsoro
Puede que la mires con cierto recelo, intentando infravalorar la cinta de Calparsoro por tratar un tema tan manido en los blockbusters de Hollywood como es el de un atraco a un banco. Pero la película funciona tanto como cine de denuncia con tanto compromiso ético como una capacidad de convertir en epopeya un thriller en el que se mantiene el ritmo frenético, la acción trepidante, la agresiva, salvaje y virulenta coreografía interpretativa y la tensión de glúteos que nos mantiene durante algo más de hora y media frente a la pantalla.

<<Del 20 al 11>> / <<Del 10 al 1>>

Cine Español 2016 (II)