13 mayo, 2016. Por

High-Rise

Ben Wheatley
Rascacielos y otras comunidades de vecinos; o 'High-Rise'
High-Rise

J.G. Ballard es uno de los autores más fascinantes, originales e impactantes del siglo XX. Durante la Segunda Guerra Mundial, él y su familia fueron apresados por los japoneses y encerrados en un campo de concentración. El imperio del sol fue el resultado de aquel traumático episodio vital que Spielberg inmortalizó para la historia del cine. En 1946, el futuro escritor y su familia se trasladaron a Gran Bretaña, en donde Ballard se matriculó en medicina, fue redactor publicitario, vendedor de enciclopedias y portero del Covent Garden antes de alistarse en la Real Fuerza Aérea Británica. El escritor fue un fanático del aire, al igual que otros compañeros de profesión como Roald Dahl o Saint-Exupéry. De hecho, llegó a plasmar sus experiencias como piloto en la novela autobiográfica La bondad de las mujeres.

Este momento, Wikipedia me sirve para poner de manifiesto la agitada, imprevisible e intensa vida del escritor. Una vida extrema y compleja que hizo extensible a sus relatos y a novelas como El mundo sumergido, El viento de la nada, La sequía o El mundo de cristal, que lo convirtieron en uno de los padres de la nueva ciencia ficción, etiqueta de la que siempre huyó. Ballard fue un hombre de inagotable imaginación, extraordinaria capacidad de análisis y profética visión del mundo. Pesimista, distópico, catastrofista, estos fueron sólo algunos de los adjetivos con los que unos cuantos intentaron encajonarlo, un cliché siempre que se habla de alguien cuya personalidad es tan original, poderosa e insobornable como la suya. Pero otros muchos, como por ejemplo David Cronenberg, demostraron su admiración y fascinación por el escritor trasladando a imágenes el universo ballardiano. Crash es la prueba palpable, una obra maestra que supo captar a la perfección algunas de las constantes más importantes del autor de Rascacielos.

Crash fue posible gracias al productor Jeremy Thomas, unos de los más arriesgados y respetados del cine americano y responsable de algunos de los films de Bertolucci, Oshima, Gilliam, Jarmusch, Linklater o Kitano, quien ha querido repetir con Ballard. El resultado es un fifty-fifty ThomasWheatley, director de Kill List o Turistas, quien, en la medida de lo posible, ha intentado no defraudar a los escépticos fans de Ballard, alguien no demasiado afortunado en cuanto adaptaciones cinematográficas se refiere. Pero en esta ocasión, sí ha habido suerte, no durante todo el metraje, pero sí gracias a un puñado de secuencias en las que esa obsesión de Ballard por los countries, los resorts, los barrios, o en este caso, por los bloques de edificios como mecanismos de destrucción y auto destrucción del ser humano, son reflejados de manera fiel, precisa, bella e incluso sorprendente por el director inglés.

El rascacielos de High-Rise es un infierno de varias torres de apartamentos equipados con gimnasio, piscina e incluso supermercado, un microcosmos de hormigón diseñado por un Mad Doctor interpretado por Jereny Irons. Comunidades de vecinos jerarquizadas y habitadas por inquilinos que terminan siendo devorados por la rabia, la ira, la envidia y todos esos sentimientos y emociones cruciales para entender al homo sapiens ballardiano.

“En cierto modo la vida en el rascacielos empezaba a parecerse al mundo exterior: la misma crueldad implacable enmascarada por una serie de convenciones corteses”. Este extracto de la novela sintetiza brevemente la esencia de lo que Ballard pretendía, no sólo en este libro, sino también en Noches de cocaína, Furia feroz, Super-Cannes o Milenio negro. Es decir, la existencia como una exhibición de atrocidades, como una pasarela hacia la degradación, la violencia y la aniquilación del ser humano que, en esta ocasión, Wheatley materializa desde el exceso y la grandilocuencia, desde el vacío y el barroquismo, desde el asombro y la pretenciosidad.

Dos cosas: una, olvídense de Loki y prepárense para ver en acción a un excelente actor llamado Tom Hiddleston; y dos, el trío MansellPortisheadAbba es un aderezo que haría las delicias del propio Ferrán Adrià.

High-Rise

+ INFO

Director: Ben Wheatley

G�nero: Ciencia-ficción

Reparto: Tom Hiddleston, Sienna Miller, Jeremy Irons, Luke Evans, Elisabeth Moss, James Purefoy, Keeley Hawes, Reece Shearsmith, Peter Ferdinando, Sienna Guillory, Stacy Martin, Enzo Cilenti, Augustus Prew, Tony Way y Dan Renton Skinner

Novela original: J.G. Ballard
Guión: Amy Jump
Música: Clint Mansell
Fotografía: Laurie Rose

Estreno: 13.05

Venta de entradas: www.entradas.com