22 Junio, 2016. Por

The Program

Stephen Frears
Stephen Frears disecciona el caso Lance Armstrong en un curioso biopic, 'The Program'
The Program

Entre 1999 y 2005, Lance Armstong ganó el Tour de Francia siete veces consecutivas, lo que le convertía en el mejor ciclista de todos los tiempos. No solo eso: el estadounidense había sufrido previamente un cáncer de testículos, lo que añadía un plus de épica a su historia. Armstrong se convertía en la viva encarnación del sueño americano, en el ideal de superación y competición, en el retrato perfecto del Héroe. Sin embargo, años después se descubrió que todo era una gran mentira. El ciclista había obtenido sus sorprendentes triunfos –venía de la nada, no tenía complexión de escalador, la diferencia con respecto a sus rivales era abismal- gracias a un sofisticado programa de dopaje que mantuvo en secreto durante todo aquel tiempo. Reconocida su culpa, se le acabó desposeyendo de todos sus títulos.

Puede resultar sorprendente que Stephen Frears apueste por el thriller deportivo, pero lo cierto es que esta película -basada en Seven Deadly Sins, el libro del periodista irlandés David Walsh– tiene toda su lógica si se conocen las obsesiones del cineasta británico. Más que una historia sobre ciclismo, se trata de un filme negro en la onda de Negocios ocultos (Dirty Pretty Things, 2002) y una disección sobre las mentiras de la cultura norteamericana del heroísmo y su efecto en los medios de comunicación, al igual que antes expusiera en Héroe por accidente (Hero, 1992). Para afianzar el vínculo entre ambas, Dustin Hoffman, coprotagonista de aquella, reaparece aquí en un pequeño papel.

El británico consigue muy bien transmitir esa idea del ídolo manipulador, esparciendo al mismo tiempo una mirada muy cínica sobre la sociedad del espectáculo. Sin duda, en ella reina hoy día el deporte de élite y la insolente permisividad con que, desde las más altas instancias del poder hasta en el pueblo llano, se obsequia a estos modernos héroes nacionales. Mérito de la película, que también entronca con otro thriller deportivo contemporáneo como Foxcatcher, de Bennett Miller, es su retrato de Armstrong como villano manipulador, inmoral y depredador en su desaforada idea de la ambición.

En contraposición, Walsh, el periodista que destapa el caso, es el verdadero héroe, el idealista que se enfrenta a las fuerzas oscuras del poder y a quien nadie quiere escuchar porque se derrumbaría todo un sueño. Hay otro tercer personaje muy interesante, Floyd Landis, cuya historia es todo un filón: procedía de una familia religiosa ultra puritana que no aprobaba su dedicación al ciclismo profesional, fue contratado como escudero de Armstrong y durante toda la película ejerce una doble moral y un comportamiento imprevisible que le convierte en una bomba de relojería. Además de ellos, el entrenador Johan Bruynell parece un mafioso de manual y el médico, Michelle Ferrari, otro siniestro personaje de película de terror.

Queda un último aspecto por analizar. Ésta es, probablemente, la primera película importante que se rueda con el ciclismo como tema central. Para hacerla lo más realista posible, Frears contrató como asesor al corredor David Millar. Apoyado por el director de fotografía Danny Cohen, toma interesantes decisiones, como la de aportar un punto de vista visual diferente al que todos conocemos del Tour de Francia, el de las retransmisiones televisivas. Pero, al mismo tiempo, hay algo que chirría. Como en la mayor parte de los biopics sobre personajes demasiado cercanos en el tiempo, la caracterización de los mismos no los hace creíbles, genera un extraño distanciamiento a nivel representativo y emocional. Fíjense, por ejemplo, en las apariciones de Alberto Contador, y se darán cuenta de lo que les digo.

The Program

+ INFO

Director: Stephen Frears

Género: Biopic

Reparto: Ben Foster, Chris O'Dowd, Guillaume Canet, Jesse Plemons, Lee Pace, Denis Ménochet y Dustin Hoffman

Guión: John Hodge
Fotografía: Danny Cohen
Música: Alex Heffes

Estreno: 22.06

Venta de entradas: www.entradas.com