29 Diciembre, 2015. Por

Steve Jobs

Danny Boyle
Boyle, Sorkin y Fassbender construyen el retrato definitivo de Steve Jobs en un biopic diferente
Steve Jobs

Uno de los aspectos más llamativos de Steve Jobs (la película) son las constantes citas, esparcidas de formas diferentes, a Bob Dylan. Quizás esto lo que nos venga a indicar es que Aaron Sorkin (guionista) y Danny Boyle (director) podrían haberse inspirado en la estructura de Crónicas, la muy poco convencional autobiografía del músico de Minnesota. Estamos aquí, desde luego, ante un biopic muy poco canónico y bastante rompedor también. Parte de un desafío: el contar algo nuevo, o de otra manera, sobre uno de estos iconos culturales cuyo estatus mediático está tan asumido que ya hay tres filmes sobre su vida (Piratas de Silicon Valley y Jobs son los anteriores) y, al menos, un documental y dos libros biográficos también.

Precisamente en el escrito por Walter Isaacson es en el que se basa esta cinta, aunque muy lejanamente. Como en el caso antes comentado de las Crónicas dylanianas, Sorkin evita contar toda la historia y se queda con tres momentos clave de la vida de Jobs. En concreto, los instaneos previos a las presentaciones del ordenador Macintosh, en 1984; del NeXT, en 1988, y del iMac, en 1998. Esos episodios son solo rotos por algunos insertos de breves flashbacks que nos llevan al pasado, y representados también por diferentes texturas fílmicas que relacionan con cada época (16 mm, 35 mm y digital, respectivamente), algo que también sucede con la banda sonora de Daniel Pemberton, que se acopla a las imágenes como si fuese una sinfonía en tres movimientos.

Es lícito recurrir a la sospecha a priori de que esta película naciese con la inercia y el automatismo de repetir los logros de La red social. Hasta ahora, el filme definitivo sobre el nuevo capitalismo tecnológico, y cuyo mayor valor era el guión del propio Sorkin. Más todavía, David Fincher era el primer candidato a dirigir el proyecto, aunque al final renunció. Danny Boyle asumió el encargo pero, curiosamente, se podría decir que los mayores rasgos de autoría recaen más bien en el guionista de El ala oeste de la Casa Blanca y The Newsroom. El cineasta británico solo deja entrever su estilo visual más artificioso en pequeñas pinceladas que rompen ligeramente con el tono teatral y verborreico del relato. Lo de la teatralidad, de hecho, está lleno de intención. Los tres actos suceden entre bambalinas de grandes auditorios, en momentos de tensión previos a que el protagonista se suba a un escenario para presentar sus nuevos productos ante un intrigado patio de butacas que, aquí, se muestra todavía vacío o semi vacío. La escenificación de la vida del protagonista vista desde los lugares no visibles –bien podría haberse titulado Jobs Backstage– alerta de que estamos ante la cara oculta de la representación, algo más significativo en el caso de un hombre que se consideraba como un mago moderno, un gurú, genio visionario del márketing, charlatán, artista del Renacimiento y ególatra megalómano, capaz de identificarse al mismo tiempo con Lennon, Picasso, Luther King y otros iconos que no bajan de ese nivel.

Sorkin –quien, al igual que el autor del libro biográfico autorizado, se entrevistó con prácticamente todos los personajes- no nos cuenta la visión que Jobs tenía sobre sí mismo, sino que nos lo describe a través de cómo lo ven algunos de los aparentes secundarios que más trascendencia tuvieron en su vida: desde su inseparable mano derecha, Joanna Hoffman, a otros colaboradores, su jefe-mentor-descubridor, periodistas con una influencia que hoy en día cuesta creer y, sobre todo, la hija a la que nunca quiso reconocer y la madre de ella. Todos ellos aparecen y desaparecen a lo largo de esos tres actos estructurados como extensos planos secuencia marcados por el diálogo y el movimiento (algo que, en muchos momentos, recuerda a Birdman), y donde siempre hay algún personaje que escucha detrás de una puerta, llama con los nudillos e interrumpe alguna conversación importante.

Las arriesgadas decisiones narrativas y estilísticas consiguen engrandecer una historia que, contada de otra manera, tendría muchísimo menos interés. Los diálogos, geniales, no dan puntada sin hilo, y son defendidos magníficamente por un elenco de actores en estado de gracia. Y, a través de ellos, se construye el retrato plagado de recovecos de este mesías de la cultura emprendedora que era, a su vez, un gran genio y un gran capullo; con una visión del futuro y de los negocios fuera de lo común pero, al mismo tiempo, completamente falto de inteligencia emocional y relacional, además de un ser mezquino, arrogante y despótico. Una película que habría sido casi perfecta de no desmoronarse con un final del que prefiero no acordarme.

Steve Jobs

+ INFO

Director: Danny Boyle

Género: Biopic

Reparto: Michael Fassbender, Kate Winslet, Seth Rogen, Jeff Daniels, Katherine Waterston, Michael Stuhlbarg, Perla Haney-Jardine, Sarah Snook y John Ortiz.

Guión: Aaron Sorkin, basado en el libro Steve Jobs, de Walter Isaacson
Música: Daniel Pemberton
Fotografía: Alwin H. Küchler

Estreno: 01.01

Venta de entradas: www.entradas.com