13 enero, 2014. Por

The Grandmaster

Wong Kar-Wai
Wong Kar Wai ilustra de modo personal la vida del maestro de Bruce Lee, Ip Man
The Grandmaster

Los esquemas de valores se desploman ante la personalísima y desestructurada manera de contar historias (reales o no, da lo mismo) de Wong Kar-wai, ese archiconocido internacionalmente director de cine gracias principalmente a su filme In The Mood For Love, cuyo poder evocador y poético, su turbadora historia de amor imposible y su profundo sentido estético dejó a medio mundo con el culo torcido y babeando. Era difícil superar algo tan sencillamente sublime y, efectivamente, aunque 2046 (2004) fue un digno ejemplo del cine de Wong, My Blueberry Nights (2007) supuso la decepción de la crítica y los seguidores. Ahora, después de seis años de preparación y rodaje llega su última película: un homenaje al maestro de kung-fu Ip Man: una libre interpretación de su vida y su filosofía en la que importa más la transmisión de una serie de valores asociados a la práctica del kung fu de entonces que el fiel relato de los hechos biográficos; todo ello contado con un lenguaje más cercano una especie de danza épica que a la narración cinematográfica al uso.

The Grandmaster comienza con unos títulos de crédito sobre un mar de humo que flota sobre roca que no permanece impasible ante el volátil elemento y se moldea al compás del humo como en una especie de metáfora de lo que está por venir: Ip Man se enfrenta bajo la intensa lluvia a un numeroso grupo de hombres sin que apenas se mueva el elegante sombrero de su cabeza. Los objetos y elementos inertes que sufren los efectos de esta lucha se filman muy de cerca y al ralentí, cobrando vida propia y descargando la tensión y la urgencia de la lucha, como un acordeón que se mantendrá durante todas las escenas de lucha de la película.

Ip Man (Tony Leung) vive, hasta sus cuarenta años, su particular “primavera” para después perderlo todo. Y aquí es donde llegan las particularidades de esta película, detalles que, a los ojos occidentales, pueden languidecer su potencia y su discurso pero no desde la perspectiva de sus compatriotas: aunque en un principio parece que la cinta vaya girar en torno a este personaje, a partir de ese momento cede el protagonismo a la hija de su maestro Gong Er (Zhang Ziyi) y a su historia de amor mezclada con épica venganza.

Cada cambio de época se representa con la composición de un retrato: pasado presente y futuro se ponen de manifiesto con estas herramientas audiovisuales muy estetizadas y que en su composición recuerdan a los encuadres frontales de muchas de las películas y encuadres de Yasuhiro Ozu. La referencia no es gratuita: ambos comparten ciertas obsesiones que se repiten en su filmografía como las mujeres complicadas o el amor imposible. Acelerando y desacelerando el ritmo y con estos giros de guión y de perspectiva, es cierto que nunca llega a centrarse en ninguno de sus potenciales protagonistas pero, lejos de menoscabar su desarrollo, lo enriquece, quedándonos con una sensación de que el paso del tiempo es diferente para el director que para el resto de los mortales. Una muestra de como el cine chino actual ha dejado la propaganda barata de lado pero sin olvidar sus ricas raíces en evidente decadencia pero aún presente y tratando de imponer sus propios cánones estéticos y narrativos.

The Grandmaster

+ INFO

Nombre exposición: NULL

Director: Wong Kar-wai

Género: Acción

Reparto: Tony Leung Chiu Wai, Zhang Ziyi, Zhao Benshan, Chang Chen, Brigitte Lin, Zhang Jin, Song Hye-kyo, Wang Qingxiang, Cung Le, Lo Hoi-pang, Liu Xun, Leung Siu Lung y Julian Cheung Chi-lam

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Historia: Wong Kar-wai
Guión: Wong Kar-wai, Xu Haofeng y Zou Jinzhi
Música: Shigeru Umebayashi
Fotografía: Philippe Le Sourd

Estreno: 10.01

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Venta de entradas: www.entradas.com