26 septiembre, 2018. Por

Cigüeña

Post-hardcore, cariño y fútbol en las calles de Valencia
Cigüeña

Como si una ametralladora de clavos se convirtiera en la guitarra del futuro, Cigüeña tocan con el cuchillo entre los dientes todo el rato, casi como un ejercicio práctico: directos, honestos, los acordes sudan las embestidas que el dúo sacude en su local de ensayo, en la huerta de Almassera, a las afueras de Valencia.

Allí mismo, en la centralita de operaciones del dúo levantino, han articulado el que desde hace unos días es El Vuelo, su tercer álbum de estudio, cuatro años después de Neptuno, y que publican a través de Repetidor Disc. En él, canciones como bazookas que rompen sin rajar, en quiebres perfectos que recuerdan, inevitablemente, el sonido heredado de bandas como Aina o Nueva Vulcano, pero también de Fugazi, Hüsker Dü o Dinosaur Jr.

Y entre ellas, Jocelyn Angloma, canción de la que han rodado un flamante videoclip, a caballo entre imágenes de directo en su local de ensayo y rodaje a lo road movie, en bicicleta por las calles de Valencia. La canción, según Unai Lilly, vocalista de la banda, tiene tanto de nostálgico y cariñoso como de futbolera:

La canción habla sobre esa persona querida que tienes viviendo lejos. Con quien, cada vez que viene a visitarte, aprovechas hasta el último minuto para disfrutar el momento, deseas que te cuente todo, ponerte al día y, a la vez, hacer lo que siempre habéis hecho: Tocar. En cuanto al título, durante la grabación pregunté a Pei (Betunizer) y a Carlos Ortigosa quién fue el mejor futbolista francés del Valencia. Ambos respondieron al unísono: Angloma, Jocelyn Angloma”

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