28 julio, 2017. Por

Chefs

La alta cocina del humor silente, elaborada por unos chefs con muchas estrellas
Chefs

Yllana vuelve a cocinar otro de sus plats du jour con la receta que tantas alegrías les (y nos) han dado: esos gags gestuales que, desde Buster Keaton pasando por Benny Hill y llegando hasta nuestros días, siguen demostrando que en el mejor humor muchas veces las palabras sobran.

Chefs es el título del montaje que podemos ver en el Teatro Alfil y que narra el ascenso y caída (o caída y ascenso) de un cocinero de múltiples estrellas, vitoreado y perseguido por los paparazzis, que se encuentra con la necesidad de repensar su New Cuisine (new cuisine, new cuisine) que ya no resulta tan efectiva (y efectista) como antaño.

Crítica de las figuras más mediáticas y endiosadas del mundo culinario, trampantojos de la cocina con patas, Chefs nos va llevando en un viaje hilarante a través de las diferentes gastronomías, desde la tradicional italiana (genial esa mamma) a la asiática (uno de los mejores sketches de la función) pasando por la francesa con una cita a ciegas delirante, en una interacción con el público muy bien jugada.

Los cuatro intérpretes, ese chef y esos ayudantes que se desdoblan a su vez en diferentes personajes, tienen una efervescencia y una química que, cocinada con el fuego de Yllana, dispara las risas de un teatro lleno a rebosar (qué gusto, por cierto). Estupendos todos, pero si tenemos que escoger, nos quedamos con una Susana Cortés genial, hacia la que resulta imposible no sentir una simpatía inmediata.

La única pega: la última escena se siente como un epílogo y baja un poco el ritmo. Pero es sólo por poner un pero a una función entretenidísima y que cumple a la perfección con su objetivo: hacer reír. Chefs es la alta cocina del humor silente, elaborada por unos chefs con muchas estrellas.

Chefs