31 mayo, 2018. Por

Caras y lugares

La road movie por la Francia rural de dos artistas
Caras y lugares

La veterana directora francesa Agnès Varda, una de las pioneras del cine realizado por mujeres, se embarca a codirigir y protagonizar esta road movie documental junto al fotógrafo y artista callejero Jean René, más conocido por su pseudónimo JR, que nunca se quita las gafas.

Los dos tienen en común que ninguno había codirigido un filme y el amor por el arte. Lo que les separa es la diferencia de edad. JR, a sus 34 años, recorre la Francia rural junto a Agnès, de 89, tomando enormes fotografías en blanco y negro de personas corrientes que se cruzan a su paso, que son pegadas en paredes, vagones de tren o contenedores de puerto (algo por lo que JR es conocido en la realidad).

«La calle es la galería más grande del mundo», ha afirmado JR en alguna ocasión. Con esta premisa y armados con una furgoneta con fotomatón e impresora de gran tamaño, ambos (JR y Agnès) se dirigen hacia los paisajes simples y los rostros para convertirlos en héroes y hacerles partícipes de su juego y experimentación. Entre otros, se cruzarán con un granjero, un artista, mineros, un cartero, una camarera y mujeres de estibadores, e irán a visitar a la centenaria abuela de JR y, como colofón, les dará plantón el director de cine franco-suizo Jean-Luc Godard, cuya ausencia le hará estar presente y ser un protagonista más de la historia.

«La fuerza de Caras y lugares reside en el hecho de contar las historias de todas esas personas con las que se cruzan. Un tema tan simple que Agnès y JR consiguen hacer grande con la combinación del arte callejero de él y el arte fotográfico de ella»

Todos los lugares en los que se encuentran estas personas, que se caracterizan por trabajar en grupo, son sitios cuyas condiciones son desfavorables, como un pueblo deshabitado que se quiere demoler, el desempleo de obreros o la huelga de los trabajadores del muelle.

El lado feminista de ambos sale a la luz en el momento que Agnès decide darles voz a las mujeres de los estibadores, ya que solo se habla de ellos y su huelga, pero no de qué piensan ellas. Así, imprimirán en contenedores las fotografías de ellas en grande y las pondrán en medio del muelle para que, de esta forma,  entren en un mundo de hombres para quedarse.

Los planos en movimiento de su aventura por la campiña francesa se intercalan con planos fijos en los que aparecen JR y Agnès sentados de espalda, donde se puede apreciar la estética característica de los dos: el sombrero de JR y el pelo de dos colores de Agnès. La fuerza de Caras y lugares reside en el hecho de contar las historias de todas esas personas con las que se cruzan. Un tema tan simple que Agnès y JR consiguen hacer grande con la combinación del arte callejero de él y el arte fotográfico de ella.

«Con gran sutileza y sin más pretensiones que la honestidad, estos dos artistas recuerdan que se puede trabajar desde la horizontalidad y la empatía»

El resultado de esta crónica de viaje, humorística y vital, es una colaboración cariñosa y de admiración entre estos dos artistas, que reflexionan sobre temas como el trabajo, la amistad, la vida o incluso la muerte. Ese deterioro por el paso de la vida, la fragilidad ante un mundo que se empieza a escapar, lo refleja Agnès, que llega a reflexionar sobre la muerte en un pequeño cementerio que visitan. En él, se encuentra enterrado un célebre fotógrafo francés, Henri Cartier-Bresson, al que recordarán, y que dará pie a la directora francesa para confesar que no le tiene miedo a la muerte porque piensa mucho en ella.

En lo único que el espectador puede sentirse molesto es en tener que presenciar mediante un primer plano la operación de ojos de Agnès, que padece una enfermedad ocular, y con la que ella inteligentemente relaciona con la escena impactante en la que Buñuel secciona un ojo en Un perro andaluz.

Con gran sutileza y sin más pretensiones que la honestidad, estos dos artistas recuerdan que se puede trabajar desde la horizontalidad y la empatía, a pesar de que cada uno de ellos tiene una mirada diferente: JR, que la esconde bajo unas gafas oscuras, y Agnès, con una enfermedad ocular que le hace ver de forma borrosa.

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