5 abril, 2018. Por

Campeones

Valiente, desternillante y con lección moral de bonus
Campeones

Para toda receta perfecta hace falta una materia prima que no solo seduzca por su gancho –con un high-concept o un drama que contado suene a profundidad; algo como la seductora ‘masa madre’-, sino que ataque a la mente y al corazón de verdad. Que convenza. Y si juntas a un tipo como Javier Fesser, sin miedo a nada cuando de humor se trata –y cuando es drama también, porque va y sorprende a todos con Camino-, con un grupo de actores tan fresco y espontáneo como él mismo, entonces el tema cuaja y sale la receta perfecta. O casi perfecta.

Campeones es el séptimo largometraje, y con él, inesperadamente, ha decidido regresar a un terreno plagado de lugares comunes para intentar transformarlo. Y consigue un resultado tan fresco y espontáneo como esperábamos, pero mejor. Eso sí, lo de transformarlo… quizá sea mucho decir.

Campeones es una de esas películas que saltan las lágrimas del espectador mientras se pregunta si es correcto reírse”

Fesser ha decidido contar la historia de un mentiroso, jeta, cobarde y envilecido entrenador de baloncesto (Javier Gutierrez) que trunca su vida por una cadena interminable de errores. Y muy en contra de su voluntad, tiene que hacerse cargo de un equipo de barrio cuyos jugadores tienen discapacidad psíquica. Subnormales, como les llama él. Chirría, ¿verdad? Pues eso es lo que precisamente parece buscar Fesser: incomodar al espectador y hacerle reír después. Quizá eso sea lo más genuino de la película: cómo lleva el humor hasta sus últimas consecuencias al generar un contraste ácido y afilado entre el prejuicio de Marco, el entrenador, y los inevitablemente torpes jugadores. Eso, y el giro que da su vida –como lo da la percepción del espectador- cuando descubre que son los chavales los que le están dando una lección a él, enderezándole, como lo llaman ellos. Acertado y brillante.

“La relación que se establece entre el entrenador y sus jugadores es tan verdadera como la que el propio Fesser desarrolló con su elenco para retratarlo”

Entre los actores que interpretan al equipo, se encuentran Sergio OlmoJulio FernándezJesús LagoJosé de LunaFran FuentesGloria RamosAlberto Nieto FernándezRoberto Chinchilla y Stefan López. Solo uno entre ellos es intérprete profesional, director y dramaturgo con una larga carrera, Jesús Vidal. Ellos son quienes acompañan a Javier Gutiérrez, quien, aunque siga estando hasta en la sopa, realiza un estupendo trabajo, como siempre.

La relación que se establece entre él y sus jugadores es tan verdadera como la que el propio Fesser desarrolló con su elenco para retratarlo. No tanto la trama amorosa entre Marco y Sonia (Athenea Mata) que quizá sea la que más flojea, a pesar de hablar algo tan relevante como la decisión de tener hijos a una edad avanzada.

Campeones es una de esas películas que saltan las lágrimas del espectador mientras se pregunta si es correcto reírse. Y eso es lo mejor que puede conseguir: deleitar y lanzar preguntas a su público. Misión cumplida al 100%.

Campeones