12 marzo, 2018. Por

Brandi Carlile

Con ‘By The Way, I Forgive You’ se pone muy cerca de convertirse en una ‘gran dama’ del folk
Brandi Carlile

Con seis discos a sus espaldas y una carrera durante 13 años ha oscilando entre la americana, el folk, el pop y el rock alternativo, la cantautora estadounidense Brandi Carlile acaba de publicar By The Way, I Forgive You. Un disco que queda ya muy lejos de los tiempos en los que Carlie colaba hits como The Story en cadenas mainstream y series de televisión de éxito, pero que probablemente sea el más redondo de su carrera. Un punto de encuentro perfecto entre el espíritu folkie y sentimental con el que debutó en 2005 y su madurez, tanto vocal como compositiva, que le permite acercarse en actitud y calidad a las grandes damas de la canción anglosajona, como Joni Mitchell o Joan Baez.

No obstante, que By The Way I, Forgive You sea el disco más pulido de Brandi Carlile, no significa que sea el que más engancha o que contenga pelotazos o baladones como The Story (2007) o Give Up The Ghost (2009). Como bien indica su título, todo el álbum está construido en torno a la (muy cristiana) idea del perdón, con la propia Carlile desnudando intimidades de juventud en posts de Facebook, entrevistas y canciones. Pidiendo incluso a sus seguidores que compartan historias de perdón. Todo suena muy místico y un poco exhibicionista, pero lo cierto es que en en temas como Every Time I Hear That Song o Harder to Forgive las “confesiones” funcionan muy bien, añadiendo una nota de emocionante sinceridad que Brandi Carlile de la que parecía estar huyendo en sus dos últimos discos.

“By The Way, I Forgive You es el punto de encuentro perfecto entre el espíritu folkie y sentimental con el que Brandi Carlile debutó en 2005 y su madurez, tanto vocal como compositiva”

Para By The Way I, Forgive You el trío compositivo formado por los hermanos Hanseroth y Brandi Carlile amplía enormemente sus miras instrumentales, introduciendo arreglos orquestales en momentos clave, como The Joke, Whatever You Do, Party Of One o Harder To Forgive que, en combinación con una voz que en cada disco suena más sólida que en la anterior, consiguen unos efectos escalofriantes. La ambiciosa letra y la energía desbordante de Hold Out Your Hand está a años luz de sus anteriores intentos, como los de Bear Creek (2012), de emular el sonido clásico del folk que se interpreta a gritos y taconazos en un bar mugriento de la América profunda.

En el cuarto tema de By The Way I, Forgive You nos encontramos con The Mother, una enternecedora declaración de amor a Evangeline, la hija de tres años que Carlile tiene con su esposa. Es hermoso ver como una autora que hace diez años le partía a uno el alma con historias de amor no correspondido, rechazo e incomprensión sea ahora capaz de crear temas tan humildes y humanos sobre la maternidad. Comedido, sin caer en sensiblerías o ñoñeces, The Mother es uno de las mejores canciones que han salido de la pluma de Brandi Carlile y un ejemplo perfecto del tono en el que se desarrolla By The Way I, Forgive You.

“Es hermoso ver como una autora que hace diez años le partía a uno el alma con historias de amor no correspondido, rechazo e incomprensión sea ahora capaz de crear temas tan humildes y humanos sobre la maternidad”

Con estos primeros cortes ya le queda a uno claro que estamos ante el trabajo de mayor calidad de la carrera de la estadounidense. La forma en la que los sentimientos y el compromiso político se desnudan en las letras se complementa con la riqueza temática e instrumental que Brandi Carlile ha ido incorporando estos años. By The Way, I Forgive You cada vez suena más a una versión madura y mejorada de Give Up The Ghost y hay temas, como la bellísima Whatever You Do o el single Sugartooth, que no habrían desentonado en aquel trabajo. La inevitable referencia al sonido Nashville aparece en Fulton County Jane Doe, una canción correcta pero tal vez la más intrascendente del álbum. Mucho más lograda está Harder To Forgive, que arranca como sencillo tema de folk y desemboca en una épica ascensión instrumental que la convierte en una delicia un poco adictiva.

El cierre con Party Of One, que suena a homenaje a Joni Mitchel desde la primera estrofa, nos deja con la voz de Brandi Carlile explorando toda la calidez de su amplio registro, emocionando sin reservas y dejando un sabor de boca excelente tras la escucha de By The Way, I Forgive You. Una artista que a medida que se acerca a su madurez nos gusta tanto como cuando desnudaba su frágil juventud.

“Estamos ante un disco memorable: sincero, enternecedor y enérgico. Pero no es el más accesible de la discografía de Brandi Carlile”

El único detalle que afea al disco es la sospecha de que muchas de sus canciones están pensadas para desplegar todo su potencial sobre un escenario. Parece poco probable que vayamos a ver a Brandi Carlile y a los hermanos Hanseroth por Europa, así que muchos nos quedaremos con la duda. En cualquier caso, estamos ante un disco memorable: sincero, enternecedor y enérgico. No es el más accesible de la discografía de Brandi Carlile y, probablemente, uno de los menos recomendables como punto de inicio para el oyente que la desconozca. Pero, para quien ya está empapado de su música, es una auténtica joya.

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