2 abril, 2018. Por

Bowie de bronce

La primera estatua-homenaje a David Bowie ya sufre sus primeros actos vandálicos
Bowie de bronce

Hace unos días, un fan británico de David Bowie de la localidad de Aylesbury, capital del condado de Buckinghamshire en la que el Duque Blanco presentó por primera vez uno de sus alter egos más icónicos, el de Ziggy Stardust, allá por 1972, en la sala de conciertos Friars, aportó 100.000 libras al consistorio para que se cree la primera estatua en homenaje a uno de los iconos más importantes de la música pop.

La estatua, que ha sido obra del escultor británico Andrew Sinclair, lleva por nombre “El mensajero de la tierra” y cuenta alrededor de ella con unos bafles que cada hora reproducen una de las canciones de Bowie, se inauguró hace tan solo unos días, con gran apoyo por parte de los habitantes de Aylesbury, quienes incluso sugirieron que se cambiase al nombre del pueblo por el de Aylesbowie, aludiendo a que “el pueblo ha tenido 57 nombres a lo largo de los siglos; este podría ser el número 58, es algo lógico”.

Sin embargo, parece que no todos los habitantes del pueblo estaban demasiado felices con esta estatua. Y es que tan solo unas horas después de que se instalase la estatua de bronce, ya sufrió los primeros actos vandálicos: unas pintadas que rezan “Feed the homeless” (“Alimenten a los mendigos”) y “RIP DB” (“Descansa en paz, David Bowie”).

La estatua después de sufrir sus primeros actos de vandalismo

David Stopps, el hombre que aportó las 100.000 libras, declaró a una radio local:

“La pintura estaba en la estatua, en la pared detrás de ella y sobre la acera. Hacen referencia a los mendigos, pero yo hago mucho por ellos, lo cual es bastante irónico”

Sumándose a las declaraciones y acusaciones de mala utilización de fondos públicos, el vicealcalde, preocupado porque su gobierno comience a recibir críticas, aseguró:

“Quiero dejar en claro que la estatua recibió cero libras del presupuesto público”

Veremos cómo acaba la estatua de Bowie con el paso del tiempo: será difícil que sea un monumento intocable, que no reciba ni una pintada ni un rasguño más. Ahora entendemos más a Rosendo Mercado, que ya ha rechazado en varias ocasiones la creación de una estatua conmemorativa en su barrio de toda la vida, Carabanchel.

Bowie de bronce