15 noviembre, 2018. Por

Ensayo para una despedida

Albert Boadella se despide de su tierra natal en ‘Adiós, Cataluña’
Ensayo para una despedida

Tanto la obra como las manifestaciones públicas que Albert Boadella ha hecho en torno a cuestiones políticas siempre han inquietado a muchos, molestado a otros tantos y satisfecho a otros.

Nunca se ha mordido la lengua: ni cuando fue uno de los azotes del franquismo cultural desde que a principios de los años ’60 formase y dirigiese Els Joglars, compañía de la que cedió su dirección en 2012 a Ramon Fontserè; ni tampoco durante los primeros años de Felipe González y el PSOE, a los que se sintieron afines, lo que les valió la censura en TV3 y TVE durante los mandatos de Pujol y Aznar; ni cuando se erigió como uno de los símbolos populares, primero, de la formación de Ciudadanos, y más tarde, de la primera ola de UPyD. Pero con la ‘cuestión catalana’, Boadella siempre ha sido especialmente crítico y beligerante, hasta incluso proclamarse presidente de Tabarnia, once años después de “despedirse” de Cataluña.

Portada del libro

Siempre se ha opuesto a la deriva independentista de la comunidad que lo vio nacer hace 75 años, y ahora plasma estas reflexiones en Adiós, Cataluña, una suerte de ensayo para una despedida en la que el artista barcelonés recorre la historia del nacionalismo catalán a través de su vida personal. En el libro, que publicará Espasa el próximo 27 de noviembre, Boadella toma la palabra, a veces con humor, otras con ternura, y otras con especial acidez crítica, para confinar un relato que, como el subtítulo del mismo reza, se acerca al de una “crónica de amor y de guerra”.

Desde la editorial aseguran que “es el relato de un artista que ha luchado para obtener un espacio de libertad en su obra y en su vida íntima y familiar” y que el libro se puede considerar “una auténtica novela de aventuras donde lo más sorprendente es que todo lo descrito ha sucedido y sigue sucediendo en su propia vida”.

Ensayo para una despedida