16 marzo, 2017. Por

Berri Txarrak

Las ideas no cambian: cambian las formas de decirlas
Berri Txarrak

Es jueves por la mañana, y parte de mi mitología personal la pueblan todos los responsables de encarnar aquello que se llamó “rock radikal vasco”. Mientras llego a entrevistar para Gorka Urbizu de Berri Txarrak, me confirmo por quincuagésima la tesis que ubica la autenticidad de los ochenta se encuentra en dirección norte.

Toco el timbre y pienso: “Si hay algún heredero del rock radical vasco, está claro que Gorka Urbizu sería uno de ellos”. Me abren la puerta. Si me llegan a dar un segundo más, me lo imagino en blanco y negro, apoyado en la misma pared en la que hicieron la clásica foto a los Kortatu. Y qué va, lo que me encuentro es un tío con cierto aire a Dave Grohl, desayunado una palmera de chocolate y un café. Así da gusto.

 

Notodo: Lleváis de gira dos años, tenéis todo vendido en Madrid desde hace dos meses… ¿Cómo lo habéis hecho? ¿Ha sido igual en todos lados?

Gorka Urbizu: No… No ha sido igual en todos lados pero ha estado muy bien. Ha sido una gira especial, pero también porque lo ha sido el disco. Denbora da polígrafo bakarra es un disco veinte aniversario, triple, con un planteamiento especial… Y creo que eso ha sido lo que ha ocurrido, que  se ha juntado el disco (con el que estamos muy contentos y ha tenido muy buena acogida) con el veinte aniversario… Parece que la gente ante una efeméride presta más atención.

NTD: La verdad es que un disco como Denbora da polígrafo bakarra entraña una exigencia por parte de los oyentes. 3EP’s que cambian de estilo y productores para acabar resolviéndose en veinte temas… ¿No os daba cierto respeto hacer algo así ante el modo actual de consumo musical?

Gorka: Era un poco pretencioso, la verdad. Cuando no teníamos ni una canción, la idea estaba muy bien, pero había que hacerlo, llevarla a la práctica teniendo en cuenta un montón de factores negativos… “Quien mucho abarca, poco aprieta”, a ese nivel es donde veía el riesgo.

Ahora, si pienso en hacerlo de nuevo me da un vértigo del copón. Sin embargo, no lo recuerdo como un proceso duro: todo lo contrario, súper fluido. La idea fundamental era no tirar de nostalgia, no hacer un repaso, un DVD, o algo así… que es lícito. Lo que queríamos reivindicar es que somos un grupo que lleva veinte años tocando, y quiere seguir aprendiendo y hacer cosas nuevas. Ese era el mensaje que queríamos dejar.

Cantar en euskera no es el camino más fácil para triunfar, pero no teníamos esa pretensión

NTD: Yo pensaba que de alguna manera hacías lo mismo con el consumo de la música. Como si la propia forma y el contenido ya tuviesen ese reclamo en sí  mismas. No sé si me explico, pero es un disco que no se escucha en un rato, necesitas un tiempo, un espacio mental.

Gorka: El título que tiene el disco tiene varias lecturas, pero una de ellas está enfocada al tiempo que se le dedica a la cultura. Vivimos en una época en la que todo lo tenemos a mano, tenemos tantos dispositivos y todo va tan a toda hostia… que sí que es verdad que este sobre exceso de información sumado a la falta de tiempo y atención que conlleva, para algunas cosas puede ser algo muy bueno, pero en el caso de la música, lo que implica son escuchas superficiales, para bien y para mal. Así que bueno, esta era una manera de reivindicar, era como decir: “Eh, hemos hecho veinte años, dedícanos algo de tu atención, gasta setenta minutos de tu vida en escucharnos”.

Por otro lado, nosotros no renegamos de internet, obviamente, pero claro, en la actualidad, no está el que te costase comprar un disco y te lo pusieses hasta que le sacases todo el jugo, y eso se nota.

NTD: Lo mismo me ocurre con el euskera, me parece que requiere, al menos, más interés en el oyente. ¿Cómo habéis logrado siendo éste vuestra lengua vehicular llegar hasta Asia, por ejemplo?

Gorka: Yo me quejo muchas veces del trato de los medios y de la educación, respecto al desdén que han mantenido hacia lenguas pequeñas, minoritarias, minorizadas o llámalo como quieras. Estamos hablando que el castellano tendrá cuatrocientos cincuenta millones de hablantes, y el euskera, poniéndonos optimistas, tendrá un millón. Entonces claro, ahí está la balanza. Pero ¿qué ha pasado para que muchísima gente no haya escuchado una canción en la vida en euskera? Ahí hay una falta en la educación y en la labor de las radio, sobre todo de las públicas. No debería ser tan raro escuchar una canción en euskera, catalán o cualquier otro idioma.

No somos los primeros ni seremos los últimos, pero ojalá el hecho de que llenemos La Riviera, que es una de las salas más grandes de Madrid, abra las puertas a que la gente se interese por ese otro mundo alejado del oficial y mainstream de las radios.

Cuando hemos llevado nuestros discos a América lo he visto claro: en las sociedades que son monolingües no echan de menos otros idiomas, se apañan con el inglés para todo, no conciben que pueda haber una escena que no sea en inglés. Sin embargo, cuando hablas con productores de guiris, les flipa que cantes en tu idioma. Lo raro sería que yo cantase en italiano, eso sí que sería raro. Canto en euskera y ya está, es que no hay debate. Obviamente no es el camino más fácil para triunfar, me da igual, tampoco teníamos esa pretensión. Lo que hemos hecho ha sido ser constantes, trabajar y tener determinación. Pero sobre todo, no parar, y no cerrarnos. Porque sí que hay grupos que cantan en euskera, que por comodidad, solo cantan en el territorio natural del euskera… Hay mucha gente que solo toca en Bilbao, Donosti, etc… Pero a mí no me interesa eso, llega un momento que se te queda pequeño.

Los primeros tres discos no salimos de Euskal Herria… y llegó un momento que ya habíamos tocado en Bilbao diez veces: es un círculo que se queda pequeño y teníamos que romper con eso. Claro que al principio es duro y cuesta. Ahora, cada vez menos, porque cada vez viene más gente a todos sitios. Pero me acuerdo de  mi primer bolo fuera, fue en Mota del Cuervo, en Cuenca. La gente me preguntaba: “Pero, ¿qué haces ahí, chico?”; que tú dices, “pues no sé, me han llamado y voy a tocar, con tal de no tocar en Tolosa o Pamplona, que ya hemos tocado mil veces…” Para mí tener la mente abierta e ir a tocar donde fuese ha sido primordial.

La publicidad y la política han vaciado de contenido las palabras importantes

NTD: Desde la perspectiva que ofrecen veinte años, ¿cómo ha sido la digestión del éxito? ¿Nos ha dado vértigo en algún momento?

Gorka: Sin más. No da ningún vértigo, lo que haces es disfrutar. Yo disfruto el triple cuando veo a la gente disfrutar con nuestras canciones. El mayor logro es ese. Esa hora, hora y media que estás encima del escenario es mágica. Flipas, y cuanto más lejos estás de casa, flipas más, flipas con el poder de las seis cuerdas. Además, hemos tenido la suerte de tocar en sitios guapísimos. Pero también nos hemos encontrado con cosas… (risas). Que sí, que vale, que hemos tocado en el Hellfest, y ahora venimos de tocar en Sudamérica con Descendents… Pero también hemos tocado en restaurantes de china, y cosas muy frikis que por lo que sea caímos ahí. Todo lo hemos buscado por nuestra cuenta, entonces, no siempre hemos acertado con nuestra escena. Uno de los problemas de Berri al tener tantos estilos es difícil de ubicar en una escena.

NTD: Ahora que hablas de estilos y escena, me estoy acordado de una vez que dijisteis que el que no estuviese adivinando el pop en Berri, es que no se estaba enterando de qué iba la vaina. O de otro momento que llamasteis a lo que hacíais pop duro. Me gustaría saber qué supone para ti el propio concepto de pop.

Gorka: Nosotros empezamos siendo una banda de metal que se fue enriqueciendo  de otros estilos. Ahora ya no somos una banda de metal al uso… Tenemos también sensibilidades punk, hardcore, y otros estilos como pueda ser el pop. Lo que ocurre con el pop es que se suele relacionar más con Taylor Swift o Lady Gaga que con música como la de los Beatles, o con música popular. Venimos de una escena que, a veces, es demasiado cerrada de mente.

Sin embargo, con el tiempo, te das cuenta de que para transmitir rabia, quizá es mejor una canción más lenta y pesada, que algo a toda ostia, que es lo que te sale cuando eres más joven… No sé, creo que hay muchos prejuicios con los estilos, y me parece que la gente se pierde mucha buena música buena precisamente por esos prejuicios. Parece que da un poco de miedo hablar de pop o de indie, ahora que a todo se le llama indie. Esa guerra de estilos creo que la hemos superado hace un montón de tiempo si es que alguna vez la hubo. Yo sigo escuchando un montón de música dura, pero también otros estilos.

No sé, cuando hacíamos metal no estaba todo el día escuchando Slayer. La música es mucho más rica que todo eso. Hay buenas canciones en todos los estilos. Lo de los estilos es una guerra que no me interesa nada sobre todo por los prejuicios. Bueno, por los prejuicios y posjuicios. Si tus primeros discos eran metal, pues eran metal. Mucha gente te mete en ese cajón y luego se olvida de ti. La gente se sorprende cuando me ven en un concierto de Daniel Johnston, se piensan que estoy viendo todo el día Sepultura. Eso es un prejuicio de alguien; no es más que eso.

NTD: Eso me recuerda a la frase de Los Chikos Del Maiz: “Tú escuchas  a Vetusta Morla, yo a Kop y a Berri Txarrak”

Gorka: Ya, pues yo escucho a todos (risas).

Cuando hacíamos metal no estaba todo el día escuchando Slayer

NTD: Me gustaría hablar de la carga o giro poético que tienen Haria o Denbora da poligrafo bakarra. ¿Crees que ha supuesto algún cambio en los oyentes, o por lo menos algún cambio de percepción sobre vuestra música?

Gorka: Pf, no sé, la intención poética está en varios discos. Una cosa es escribir poesía y otra ser poeta, son cosas completamente distintas. Escribir poesía es fácil y ser poeta no. Pero bueno, las letras siempre tienen metáforas. Es verdad que al principio, tienes diecisiete años y no tienes lugar para metáforas, dices las cosas a la puta cara. Pero también es verdad que tras muchos años y a la hora de hacer tu noveno disco no quieres repetirte.

Pero las ideas no cambian: cambian las formas de decirlo. A mí, particularmente, me interesan más las letras en las que es el oyente quien las termina. Si te doy una letra que está todo dicho y cerrado, pues esa canción tiene poco recorrido. A veces, se me dice que los últimos discos son más crípticos. Lo que he intentado es provocar esa pregunta en ti. No por merodear… creo que la realidad es compleja en sí y eso se refleja en nuestras letras.

Para mi hacer una buena letra consiste en eso, en darle una vuelta… imagínate que tienes una habitación y le quitas la cama… igual esa es la mejor forma de pensar en una cama: “es que falta una cama aquí”. Igual no es la mejor metáfora (risas), pero creo cada vez más en eso, en el vacío, en la ausencia… esas elipsis son las que te hacen pensar en realmente lo que quieres expresar. Esa es mi pelea. Me cuesta mucho más hacer una letra que una canción en el plano musical. Me como mucho la olla con esto últimamente porque creo que hay que hacerlas bien.

NTD: Es una manera de permitir que la canción siga viva siempre.

Gorka: Sí. Como aquel que decía: “yo te pongo las piedras en el rio, pero eres tú quien lo tiene que cruzar”. De alguna forma son letras semejantes a esto. Es que está todo tan dicho… Hay una canción en el último disco que habla de esto, de las palabras que están…

NTD: ¿Manidas?

Gorka: Sí. Hoy en día… Libertad Digital, ¿qué es Libertad Digital? Pues eso, justo lo contrario de lo que significa libertad y digital, ¿no? Claro, en una canción dices libertad, justicia y no sé qué, y… pf. Justicia es si el penalti de Ronaldo es penalti o no, y libertad son las llamadas gratis de cinco a ocho. No sé, la publicidad, los políticos… es como que han vaciado de contenido las palabras importantes. Es por eso que si tú hoy en día quieres hablar de esto y cuestionarlas, tendrás que hacerlo, pero probamente no te sirva decir “qué injusto es el mundo” porque eso ya está dicho y es una puta obviedad. Entonces, no vale para nada. Para quinceañeros, bien… es verdad que al principio lo expresas así, pero luego, si realmente quieres generar preguntas, creo que tienes que adoptar otra vías.

NTD: Al hilo de lo que dices se me ocurre comparar la canción A la calle de Kortatu que debe ser der ochenta y pico, con algunos de los herederos del rock vasco que quizá con un tono más poético reivindican…

Gorka: El gimnasio, más que la calle. Claro que no es la misma situación sociopolítica…

NTD: Lo que quería decir es que esa herencia, de alguna manera, más que estar reivindicando desde la calle, estuviese en las instituciones, como si de alguna manera se hubiese institucionalizado.

Gorka: Es que son mensajes que ya están muy manidos… sigue habiendo, y eso siempre será válido. Pero hay que ser un poco ingenioso para que la canción no te quede como un refrito de algo que ya se ha hecho mil veces.

Las ideas no cambian: cambian las formas de decirlo

NTD: Igual hay un trabajo conceptual más grande.

Gorka: Te encuentras de todo, lamentablemente también hay mucha letra insulsa. Hay un porcentaje muy elevado de  la escena que no habla de nada, en realidad, o que cantan en inglés para no decir nada. Ha habido grupos que lo han confesado… A mí me parece muy heavy: “No, joder, ahora hemos empezado a cantar en castellano y claro, me he dado cuenta de que tenemos que decir cosas”; que yo me pregunto: “¿Y hasta ahora qué estabas haciendo?”. A mí me parece muy  grave. ¿Cuántos grupos de indie hay que se están pasando al castellano? No sé si son cuestiones mercantiles o no sé (risas).

NTD: Me viene a la cabeza de  letra de Fucking USA de La Polla Records que la canta medio en inglés pero realmente no dice mucho… (risas).

Gorka: Bueno, a Evaristo un respeto (risas), que ese sí que hace buenas letras, si ese ya no vale…

No somos una banda de metal al uso: tenemos sensibilidades punk, hardcore y pop

NTD: ¿Cómo lleváis el tema de que os censuren los conciertos? Volvemos al estigma que pueden sufrir grupos como Soziedad Alkohólika. Su último concierto fue prohibido por Esperanza Aguirre.

Gorka: ¿A pesar de que S.A. tuviese el papel de que habían salido absueltos?

NTD: Sí.

Gorka: Son formas de hacer ruido y bueno, dice mucho del nivel democrático que hay en este país… democracia lowcost, ¿no? (risas.) Es lo que hay.

NTD: Vosotros no habéis pisado un juzgado, ¿no?

Gorka: No, y si hay que pisar se pisa. Pero te quiero decir, que no hay nada.

Escribir poesía es fácil; ser poeta no

NTD: Por último te quería preguntar por el futuro de Berri

Gorka: Nos gustaría enredar ahora que terminamos la gira, empezar algo nuevo.

[En ese momento me ve mirar la palmera que se estaba desayunando. Mis ojos deben ser semejantes a los de “la gacela” de Kabezabolo, y me dice: “¿Te la quieres acabar, tío?”] [Se acaba la palmera. Se acaba la entrevista].

Berri Txarrak