20 noviembre, 2018. Por

Ayoho

La última revelación de ese semillero de pop alternativo llamado Murcia
Ayoho

Hace tres años el nombre de Ayoho comenzó a sonar con más fuerza, tras alzarse como ganadores del Vodafone Yu Music Talent, y sonando como una de las últimas grandes revelaciones en expansión de una escena, la murciana, que lleva unos años imparable, exportando al resto del país algunas de las mejores bandas surgidas en nuestro país.

Con su último álbum, Ikagai, han logrado asentarse en su Murcia natal y trascender incluso el Levante. Ahora, junto a su nuevo single, Dream About Her, piensan lanzarse a la conquista del resto del país. Hablamos con Francisco Conesa, cantante de la banda, sobre todo lo que han vivido estos últimos años.

«La música es un mundo en el que priman mucho los contactos a la hora de poder crecer como banda. También es un mundo que exige invertir bastante dinero y a veces aguantar condiciones miserables porque, supuestamente, te convienen como banda»

En la Región de Murcia ya sois bastante conocidos, ¿cómo va la promoción por el resto de España?

Es algo complicado. Murcia es nuestra casa y partíamos con mucho respaldo por parte de familia y amigos. Esos mismos factores también te ayudan cuando sales por ahí a tocar, siempre hay algún colega que se apunta al concierto con algunos amigos suyos. La verdad es que no nos podemos quejar, cada vez que vamos a Madrid la gente responde como si estuviéramos en casa y el último concierto que dimos en Granada sin duda está en el top 3 de nuestros favoritos gracias a la acogida del público.

Poco a poco estamos tratando de entrar en nuevos núcleos urbanos como Zaragoza o La Rioja y tenemos en mente pasar por más sitios aún desconocidos para nosotros como Sevilla, Málaga, Toledo, Vigo… Cada año intentamos expandir un poco la semilla de AYOHO.

¿Cómo describiríais vuestra música?

Sería algo así como una mezcla entre el universo electrónico y los sonidos acústicos, o eso es lo que comentamos después de unas cervezas y componer algunos temas. Como influencia más directa a la hora de componer destacaría a Coldplay, que para nosotros es el mínimo común múltiplo del grupo, ya que cada uno juega en estilos musicales distintos.

¿Qué significa Ayoho?

AYOHO significa ilusión, esfuerzo, trabajo duro, amor-odio, reflexión, sufrimiento y felicidad; o, al menos, eso es AYOHO para nosotros.

En 2015 publicasteis vuestro primer disco, Deference & Wonder, y en 2017 vio la luz Ikigai. ¿Qué diferencia hay entre un álbum y otro?

La diferencia que hay entre nacer y crecer. A la hora de grabar el primer álbum éramos tres mentes pensantes con un par de guitarras acústicas; para el segundo ya éramos seis y muchos más instrumentos. Ese era el primer indicio de que algo iba a cambiar. Por otro lado, lo que nos venía a la cabeza en ese momento era introducir la electrónica como parte de la esencia del grupo, y surgió Ikigai, un paso más en nuestra etapa de crecimiento como músicos.

“Tras ganar el concurso de Vodafone, pasamos de tocar en un sótano a actuar en algunas de las salas más importantes del territorio nacional”

Ganar el II Vodafone Yu Music Talent tuvo que ser un subidón. ¿Cómo vivisteis esa experiencia?

Fue totalmente un subidón. Pasamos de tocar en un sótano a actuar en algunas de las salas más importantes del territorio nacional. Teloneamos a grupos como Dorian, Izal, Belako, Second, Maldita Nerea… Y con un disco debajo del brazo. Pasamos de un extremo a otro en muy poco tiempo y nos sirvió para aprender de los profesionales. Fue una experiencia absolutamente enriquecedora.

Viva Suecia, Second, Alien Tango… Hace tiempo que Murcia está dando a luz buenas bandas. ¿Crees que es por alguna razón en especial?

Algo tendrán los paparajotes últimamente que causan ese efecto. Lo cierto es que, históricamente, siempre ha existido mucho movimiento musical en Murcia: pocas ciudades pueden presumir de tener tantas y tan buenas salas como las que hay ahí; y con todo el boom del indie que está habiendo últimamente supongo que muchas bandas se han apretado los pantalones para tratar de subirse al tren, al final todos soñamos con que la música pueda ser nuestro día a día en un futuro.

“Como influencia más directa a la hora de componer destacaría a Coldplay, que para nosotros es el mínimo común múltiplo del grupo, ya que cada uno juega en estilos musicales distintos”

¿Qué prioridad tenéis, gira o material nuevo?

Ahora mismo un mix, estamos en plena gira de Ikigai y a la vez trabajando en temas nuevos que nos gustaría sacar dentro de poco. Uno de ellos fue Dream About Her que sacamos con el sello Son Buenos, una nueva producción de un tema que hicimos en su día sin pensamiento de que llegara a nada y a día de hoy es el que más éxito ha tenido.

¿Qué dificultades os estáis encontrando en el mundillo?

Innumenrables. La música es un mundo en el que priman mucho los contactos a la hora de poder crecer como banda. También es un mundo que exige invertir bastante dinero y a veces aguantar condiciones miserables porque, supuestamente, te convienen como banda. Pero bueno, dentro de lo que cabe no nos podemos quejar porque cada año tenemos la suerte de ir creciendo un poco más, y con lo cabezotas que somos no pensamos darnos por vencidos.

¿Cómo componéis en Ayoho?

Todo surge a partir de una chispa, como el fuego. Un día aparece una idea, ya sea un riff de guitarra, una melodía de voz, una base de batería o un arreglo de sinte. Desde ahí, si la cosa fluye, otro añade su parte a la idea y progresa hasta donde llegue. A veces se consigue una canción y otras veces se queda el proyecto en el aire, pero así es como funcionamos nosotros. Cabe destacar la figura productora de Lalo Gómez-Vizcaíno, nuestro querido guitarrista con una mente de otro planeta.

“Pocas ciudades pueden presumir de tener tantas y tan buenas salas como en Murcia”

¿Tenéis ideas para un próximo álbum?

Aún no tenemos la idea de álbum en la cabeza, sí que tenemos idea de sacar más temas. Posiblemente de aquí a final de año se vea algo nuevo. Queremos probar cosas nuevas también, ahora mismo tenemos unas cuantas ideas desarrollándose en el laboratorio, a ver cómo acaba la cosa.

Ayoho