30 noviembre, 2018. Por

Auto Sacramental

Dadle vacaciones y dadle una escopeta: así suena el italo-disco de la España post-franquista
Auto Sacramental

Como un mono con una navaja, a Jorge Mills le han dado vacaciones y una escopeta, y el resultado lo plasma en Auto Sacramental, su primer proyecto en solitario tras militar en formaciones tan aparentemente dispares como los filo-emocores Rollercoaster Kills y los minimal-wavers Totale.

Ahora, con nuevo álter ego como seña y marca, ha preparado un EP debut, producido por Guille Mostaza en su estudio Alamo Shock, que verá la luz a través de Triunvirato y que explora las cavilaciones del pop sintético más ritual y ultramelódico, sarcástico y mecánico, aéreo y necroso; pero que también, a diferencia del gobierno actual a pesar de sus aparentes intentos, Mills sí consigue exhumar los restos del discurso post-franquista en un cancionero que nos lleva por El Escorial, Abantos y la Sierra Norte, merodeando el Valle de los Caídos. El propio Mills se explica, para que no caigáis en confusiones poscensuradoras:

“Vivimos en una España post-franquista que se ha quedado atascada en una Transición que parece eterna, y que empezó precisamente en los 80. ¿Qué mejor banda sonora para estas letras?”

Como muestra, presenta Sierra Norte, primer adelanto del que será un homónimo EP de cuatro canciones que conecta con el sonido de proyectos como OMD o Ultravox, pero también con Chromatics, Desire, El Columpio Asesino o Aviador Dro, por marcar un amplio marco. Para el videoclip ha contado con Wences Lamas, uno de los realizadores que mejor saben captar la mística ritual y poner imágenes.

El propio realizador gallego nos ha contado algo sobre el vídeo, rodado en Mangirón, precisamente la Sierra Norte madrileña, y que estrenamos en exclusiva en Notodo, justo debajo de sus declaraciones:

«La sensación más bonita fue de un flashback brutal a mi adolescencia, a mis veranos en Coruña con mi pandilla de amigos: todo ese universo de los primeros besos, los baños, el estar creando intimidad entre amigos lo vivimos en el rodaje: en el vídeo hubo baños, besos, bosque, amores, desamores, golosinas, gamberradas… Había una sensación de que en todo el equipo sentíamos una especie de magia, de unión total entre todos, de vieja pandilla de amigos que se reencontraban.

Para mí esta canción es como una especie de himno, pero también de anuncio de la Sierra Norte madrileña: hay localizaciones en Mangirón, Cervera, Montejo, Robledillo de la Jara… parajes súper poco explotados cinematográficamente, pero que tienen unas posibilidades increíbles: encinares locos, lagos y embalses que parecen mares en medio de la montaña con La Cabrera de fondo, la presa del Villar…»

Auto Sacramental