5 mayo, 2010. Por

ARTe SONoro

Varias sedes. Madrid
ARTe SONoro presenta una exposición tintada de expresionismo y violencia sónica
ARTe SONoro

En los últimos años se ha intentado incursionar con algo más de fuerza en la relación entre arte y sonido: performance audiovisuales, incursiones sonoras en obras de teatro, ciclos de música experimental (el Experimentaclub es la bandera de ello en nuestro país junto al LEV o Sónar) y la visita de artistas con conceptos musicales que van más allá de la mera canción o pieza de corta duración. Todo aquello es el resultado de la evolución de las mentes en cuanto al concepto de arte, la amplitud de miras y la incursión de músicos superdotados en disciplinas a las que antes ni se acercaban. Todo esto se presenta en un envoltorio lleno de figuras, propuestas arriesgadas e innovadoras y una feria multidisciplinar de arte y ruido: ARTe SONoro.

ARTe SONoro viene a ser algo que podríamos llamar una metaexposición, ya que no es solamente un circuito por La Casa Encendida que nos ofrece instalaciones (que sí), sino un festival que ocupa calles, jardines, escenarios, escaleras, techos y ordenadores, abarcando con destreza, mimo y cuidado una programación que, durante dos meses, ofrecerá ciclos audiovisuales, talleres, performances, encuentros, instalaciones y, sí, exposiciones. La Casa Encendida es el núcleo central de ARTe SONoro, poniendo a disposición el grueso de sus salas e incluyendo vestíbulos, escaleras y terraza, haciendo del centro artístico un mundo paralelo en el que los sonidos se conjugan con la versatilidad de los espacios y las extravagantes y arropadoras instalaciones. Para destacar, sin duda, el espacio que ha creado Ryoji Ikeda, una metamorfosis violenta de imagen puntiaguda, líneas en blanco y negro y catarsis de sonido terrorista: una pantalla gigante partida en dos, regalando claustrofobia por los cuatro costados, empapada de un ambiente sórdido, solitario y tétrico arropado por un sonido rígido muy en su línea (no olvidemos la obsesión de este japo por las propiedades físicas del sonido y la luz). No apto (literalmente) para fotosensibles. Angela Bulloch, por el contrario, ofrece un par de instalaciones que juegan con el paso del tiempo: un bosque eléctrico deshabitado plagado de hilos figurando telas de araña. El sonido va conforme a la iluminación: minuciosamente, se van despegando ruidos que van de mayor a menor y viceversa interactuando con el entorno, las plataformas visuales y los espacios de luz y oscuridad. Otro a destacar es Carsten Nicolai (a.k.a. Alva Noto), artista minimalista que nos presenta un espacio de metalurgia futurista, más cerca de la mecánica arquitectónica que de la obsesión sonora. La perfección espacial de los elementos (cubos, barras de metal preciso) se mezcla con una pantalla que supera la imagen adictiva, quedando atados a un televisor tembloroso. Crea una adicción similar a la portada del Merriweather Post Pavillion de Animal Collective. Además, instalaciones en medio del recorrido (vestíbulo, escaleras, terraza) a cargo de reputados artistas sonoros, plásticos y visuales como el alemán Jason Kahn, Katja Kölle o Andrés Ramírez Gaviria, y pantallas con pseudo-videoclips que están más cerca del cortometraje incidental que de la pieza musical, repartidos en tres programas diferentes y sumando más de cuarenta artistas, entre los que destacan nombres como (el reincidente) Alva Noto, Tez, Sawako, Stephan Mathieu o Raixxxx, entre otros.

A aquel centro epiléptico en que ARTe SONoro convirtió con su invasión a La Casa Encendida hay que agregar otras actividades. A las ya inaugurales (y pasadas) performances audiovisuales, sumamos dos centros de exposiciones: ARTe SONoro OFF, en la que jóvenes artistas muestran instalaciones sonoras en días, sitios y horarios concretos alrededor del barrio de Lavapiés, invadiendo el entorno urbano en más de diez propuestas diferentes; y otra tanda de exposiciones al aire libre en el Jardín del Observatorio de la Colina de las Ciencias. De esta segunda destaca la conexión entre naturaleza, arte y sonido, con instalaciones concretas pensadas para exteriores, mezclando poesía, investigación visual y música para camaleones. Cinco expos donde sobresalen los artistas intermedia José Iges y Concha Jerez, dos protopoetas que llevan más de veinte años regalando palabra a espacios escultóricos y naturales, y Escoitar.org, un proyecto comunitario en red abierta que busca que el patrimonio sonoro de un lugar sea consensuado por sus habitantes. Además, talleres, encuentros y, en concreto, un ciclo audiovisual (Más allá del sonido) que durará hasta finales del mes de junio y que explora y proyecta diferentes posibilidades de la escucha dentro del arte visual, desde la pintura digital hasta el documental. Un festival expositivo que supera barreras y barre con el espacio como forma, cambiándole el fondo y colocándole una banda sonora de experimento abstracto a la vida cotidiana. Delicia.

ARTe SONoro

+ INFO

Nombre exposici�n: ARTe SONoro

Autor: Varios autores

Disciplina: Nuevas tecnologías

Sedes: La Casa Encendida (Ronda de Valencia, 2. Madrid), Jardín del Observatorio de la Colina de las Ciencias (Jardines del Buen Retiro. Alfonso XII esq. Cuesta de Moyano. Madrid), Espacio Espora (Embajadores, 35, local 2. Madrid), Cruce (Doctor Fourquet, 5. Madrid), Aula 11 (Plaza de Tirso de Molina, 8. Madrid), Pensart (La Fe, 18. Madrid), El Carromato (San Pedro, 6. Madrid).

D�nde: La Casa Encendida. Madrid

Hasta: 30.06

Horario: 10 a 21.45h.

Precio: Entrada gratuita