2 abril, 2013. Por

Eva González-Sancho

Dirigir en tiempos de crisis
Entrevistamos a Eva González-Sancho, nueva directora del MUSAC
Eva González-Sancho

El Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (MUSAC) estrena directora. Los opresivos recortes y las continuas “readaptaciones” derivadas provocaron la dimisión de su antecesor y testigo activo del desarrollo y concepción del museo, Agustín Pérez Rubio. Ante este panorama Eva González-Sancho (Madrid, 1970) no niega las dificultades a las que se enfrenta pero es optimista. Al contrario que sus antecesores su formación y experiencia profesional se ha desarrollado principalmente en el extranjero (cinco años al frente de Etablissement d'en Face Projects en Bruselas, ocho años como directora y comisaria del Frac Bourgogne, en Dijon) aunque sigue de cerca y ha colaborado con numerosos artistas e instituciones españolas y se siente como en casa. Quizá por eso uno de sus objetivos es inscribir el museo en la escena internacional que visibilizaría el arte local más allá de nuestras fronteras. Su programa se presenta a partir de 2014, manteniendo la programación heredada hasta entonces (de la cual dice estar muy orgullosa) y estará vinculado a través del MUSAC Off a la Bienal de Noruega en la que trabaja actualmente. El MUSAC es uno de los museos de arte contemporáneo más importantes del país con una colección con más de 1600 obras de 335 artistas.

Notodo: ¿Cómo ha sido su aterrizaje en León y más concretamente en el MUSAC?
Eva González-Sancho:
Intenso. No he parado de usar esa palabra pero es que es así. Ha sido muy precipitado: acabo de llegar y ha sido un aterrizaje casi de urgencia pero estoy muy contenta con el recibimiento que he tenido.

NTD: ¿Cómo ve la situación en el MUSAC?
E.G-S.:
Bueno, yo soy optimista aunque haya tantos recortes y, evidentemente, la situación sea complicada en todos los sitios, no sólo en el sector de la cultura. Pero al mismo tiempo, aunque siempre digo que hay que poner el listón lo más alto posible, creo que en momentos complicados nacen nuevas discusiones en torno a nuevos formatos de trabajo, y eso es muy interesante porque discutimos entre nosotros (comisarios, directores de instituciones, etc.) sobre las posibilidades de trabajo e incita a la redefinición de formatos.
“La idea no es transmitir que la precariedad es productiva”

NTD: ¿Es una oportunidad trabajar en la precariedad?
E.G-S.:
Sí, pero ese es un discurso un poco delicado, porque la idea no es transmitir que la precariedad es productiva. En momentos delicados el artista siempre nos adelanta una fotografía de lo que está pasando, y por otro lado las metodologías de trabajo necesariamente se modifican y hay que encontrar nuevas maneras de hacer las cosas.

NTD: ¿Qué papel va a desarrollar principalmente dentro del MUSAC?
E.G-S.:
Es cierto que todavía estoy aterrizando y observando la actividad que ya existe en el museo, qué es lo que ha funcionado y lo que no y en base a esto me gustaría marcar unos objetivos, corregir o parar algunas de las actividades que ya existen y arrancar otras nuevas.

NTD: ¿Cuáles son esos objetivos?
E.G-S.:
Yo he dado dos principalmente: acercar el museo a un público inmediato y local pero también de Castilla y León; y por otro lado, internacionalizar el museo. Son el tipo de cuestiones con las que muchos museos lidian: cómo equilibrar ese acercamiento a un público local que active el lugar y se convierta en un reclamo; y por otro lado, cómo llevar más lejos la actividad del museo para que ese “fuera” vuelva “dentro” de nuevo. No hay mayor favor para un artista que moverlo en un ámbito internacional. La idea es tener más ambición e inscribir al museo en una escena artística más internacional.
“El arte sirve para el desarrollo crítico del individuo”

NTD: En ese sentido, León es una ciudad muy turística, ¿cree que ese carácter más lúdico puede beneficiar al museo?
E.G-S.:
Yo nunca he confundido lo lúdico con la contemplación o la reflexión, creo que hay que dejar muy claro el estatuto y la función de cada una de las actividades. Siempre he pensado que el arte sirve para el desarrollo crítico del individuo y eso puede ser lúdico o no, pero no necesariamente hay que pasar esa faceta lúdica para acercar el arte al público. El público es muy listo y no creo que haya que masticarle algo para que lo entienda. Está claro que hay que dar coherencia a las propuestas pero mi trabajo es construir un programa y eso es a medio-largo plazo. Está claro que el evento y todo lo lúdico es una cosa mucho más inmediata, pero me interesa más crear un programa que se base en “el desarrollo crítico del individuo” aunque sea una empresa más arriesgada y difícil. La inmediatez del evento puede ser útil pero no puede restar al trabajo que hay por detrás.

NTD: Hasta ahora se ha dado mucha importancia a la creación de un fondo teórico y discursivo al museo. ¿Continuará usted esa línea?
E.G-S.:
A mí me interesa mucho trabajar con la colección pero también se pueden plantear producciones de obra nueva y, con un programa, llegar a teorías o propuestas de discusión y no a la inversa: yo iría de las obras a los conceptos y, después, de los conceptos a las obras. Lo dije en mi entrevista en el MUSAC citando a Robert Filliou: para mí la pedagogía del arte pasa por las obras y los proyectos. Voy a trabajar mucho con la colección aunque mi trayectoria esté más relacionada con la producción de obra nueva. Aquí me siento en casa (llevo años trabajando con artistas españoles como Lara Almarcegui, Tere Recarens, Jordi Colomer o Dora García en el marco de producciones), así que quiero crear rutas para entender qué es esa colección y desarrollar más marcos de investigación y debate en el museo siempre desde la obra: supongo que sí es una propuesta muy teórica pero dando mucha importancia a ese matiz.
“En momentos complicados nacen nuevas discusiones en torno a nuevos formatos de trabajo”

NTD: Como nueva directora del MUSAC, ¿se considera más gestora o motor / guía intelectual?
E.G-S.:
No me gusta nada el término “gestor cultural”, me parece una definición casi burocrática de una profesión que, efectivamente, tiene mucho trabajo de gestión y administración pero no se ciñe exclusivamente a eso. Yo me defino como “comisaria de instituciones y directora de institución”; y, aunque decir guía intelectual es un poco fuerte, creo que el desafío de este trabajo es construir un programa con una visión personal del mundo del arte pero sin individualidades: un museo es una propuesta global que se activa en la sociedad.

NTD: Volvamos al tema “presupuesto”: ¿tiene planeado adquirir más obras para el fondo?
E.G-S.:
Ahora mismo no hay presupuesto para adquirir obra pero no me supone un problema porque se puede volver a activar la compra en otro momento. Cuando yo llegué a Frac Borgoña en 2003 tenía presupuesto para comprar obra para ese año y solicité que se transfiriera al año siguiente (operación que fue verdaderamente complicada) porque siempre he pensado que comprar es una responsabilidad muy grande: conocer una colección requiere mucho tiempo y yo lo necesitaba. Si hubiese tenido presupuesto a mi llegada al MUSAC hubiese hecho lo mismo. La colección que tenemos entre manos es muy importante aunque no digo que no falten cosas: con una ojeada ya se pueden apreciar que faltan complementos necesarios para hacer legible o dar forma a la colección permanente.
“No quiero inscribir la programación en cuestiones generacionales sino en problemáticas contemporáneas”

NTD: ¿Crees que, en general, la construcción de una colección requiere un desarrollo y una reflexión en el tiempo?
E.G-S.:
Sí, requiere mucho tiempo y también darle pausas. Al contrario de lo que se suele decir, sacar una colección y darle juego no es más barato que hacer exposiciones temporales pero es un buen momento para hacer esa pausa y reflexionar sobre la colección; y a lo mejor más tarde hay posibilidad de retomar las actividades. Lo que sí se está haciendo sobre la colección es decidir si hacer donaciones o no.

NTD: ¿Puede influir negativamente en la concepción de la colección?
E.G-S.:
Yo creo que no. Ese tipo de donaciones se gestionan igual que un proyecto de compra-venta que no tienen por qué afectar de manera negativa. Si las propuestas no nos convienen no las aceptaremos, pero si estimamos que alguna obra estaría mejor o más acompañada en otro lugar habría que considerarlo.
“El público es muy listo: no hay que darle los contenidos masticaditos”

NTD: En ese sentido el MUSAC siempre ha tenido fama de apostar por artistas no consagrados. ¿Tienes planeado seguir esta línea? ¿Algún interés especial en las nuevas generaciones de jóvenes  artistas?
E.G-S.:
Siempre he intentado prestar atención al contexto en el que he trabajado: me considero una comisaria de contexto. Obviamente, ahora estoy observando el panorama artístico nacional y la realidad que me rodea pero también fuera de España. Joven o no joven me dan mucha rabia los términos que se ha inventado la propia institución “artista emergente” y ese tipo de etiquetas que no corresponden con la realidad. He trabajado con artistas de todas las edades y no quiero inscribir la programación en cuestiones generacionales sino en problemáticas que son contemporáneas, y creo que la ayuda a artistas jóvenes o de mediana edad no tienen por qué pasar por el formato expositivo. En un museo se puede trabajar de muchas formas: se prestará atención a lo que está pasando y quizá se les puede ayudar de otras maneras. El MUSAC ofrecía una serie de becas que me parecían muy interesantes, y no sé si será posible, pero me gustaría ofrecer en algún momento residencias de ese tipo.

NTD: ¿Y en cuanto a la difusión de los contenidos del MUSAC?
E.G-S.:
No hemos tenido todavía tiempo de trabajar en ese tipo de cosas porque realmente llevo poco tiempo aquí pero creo que la difusión empieza a partir de una nota de prensa. Bueno… en realidad, a partir de la exposición misma. Siempre me ha interesado ese trabajo transversal en el que se implica el Departamento de Comunicación y el de Educación, en el que se analiza el tipo de comunicación que se va a hacer en esa documentación primera; y no porque haya que dar todo “masticadito”, sino para llegar a un amplio espectro de público aunque luego existan más capas de información y contenido más allá de esa nota de prensa.
“Me parece importante que un museo forme parte de un entorno y que el entorno sea visible desde el mismo”

NTD: El MUSAC es un museo con mucha personalidad. ¿Cómo percibe el espacio expositivo? ¿Cumple sus expectativas?
E.G-S.:
La imagen me gusta, tenía… no miedo, pero me preguntaba cómo se podría trabajar con los espacios. Aunque yo no he empezado todavía con mi programación creo que es un "espacio practicable" (en el sentido que diría Michel de Certeau), y eso me gusta. Además, tiene una materialidad que me atrae (nunca me han gustado los cubos blancos, la verdad): los volúmenes son grandes pero que se pueden manejar, y además es un museo que permite crear trayectos. No es un edificio-escultura y no es sólo un símbolo o un emblema de la ciudad de León aunque sea un edificio que comunica muchas cosas por sí mismo. De hecho, los artistas hablan muy bien del museo. No he oído ninguna crítica.

NTD: Por último, ¿cómo sería su idea de museo ideal? ¿Qué aspectos serían imprescindibles?
E.G-S.:
Luz natural. Me gusta mucho que el MUSAC se abra hacia el exterior y también la vida que tienen sus paredes, su flexibilidad. También me gustan mucho el Centro Gallego de Arte Contemporáneo (cGac) en Santiago de Compostela y la Fundación Serralves en Oporto, de Álvaro Siza. También me parece importante que un museo forme parte de un entorno y que el entorno sea visible desde el mismo. Finalmente cosas más básicas: que sea practicable y cómodo, que no limite los formatos expositivos y que puedan acoger todo tipo de propuestas… Este es un museo de arte contemporáneo pero me encantaría por ejemplo ver un cuadro de Cranach colgado en sus paredes.

Eva González-Sancho