21 abril, 2017. Por

Amar

El primer romanticismo salvaje en la ópera prima de Esteban Crespo
Amar

“Una pareja joven, apasionadamente enamorada, intercambia su identidad sexual en un acto de entrega mutua”. Así rezaba la sinopsis de Amar, un corto de 2009 dirigido por Esteban Crespo y protagonizado por Aida Folch y Alberto Ferreiro. En este cortometraje se planteaba una situación en la que esta joven pareja, en pleno proceso de experimentación y descubrimiento, jugaban a un juego con el que pretendían abrir de par en par las puertas de la percepción física y emocional. Todos hemos sido adolescentes y postadolescentes, una etapa de nuestras vidas que, al menos para mí, provoca, como decía Charles Laughton en La noche del cazador y Radio Raheem en Haz lo que debas: “Amor y Odio.”

Lo frío, duro y explícito del fondo contrastaba con lo sutil, delicado e implícito de la forma. Un corto multipremiado en prácticamente todos los festivales del mundo que no ha hecho sino engrandecer el currículum de este cineasta madrileño que, en 2014, fue nominado al Oscar por su cortometraje Aquel no era yo. Era evidente que la ópera prima estaba a la vuelta de la esquina, y Crespo ha optado por convertir los doce minutos de Amar en los ciento cinco minutos de Amar.

He de decir que cuando vi el tráiler me pareció súper potente, tenía mucho gancho, las imágenes, los susurros y el tema Get Free de Major Lazer, no sé, todo resultaba ultra-sugerente. Y ahora, una vez visto, creo que es una film que capta muy bien la esencia de aquel corto y todo lo que representa. Crespo ha transformado un poema en una película. Cuando tenemos esa edad todo es muy intenso, dramático, hiperbólico y ridículo, incluidas, por supuesto, las relaciones. Cada mirada, gesto, frase, beso, orgasmo, es una bomba que explota en nuestro interior y que lo pone todo perdido de metralla. Con los años, te acuerdas de ese primer amor, de esa primera proto-novia, de esas primeras aventuras, y es inevitable ser invadido por una serie de emociones y sentimientos muy contradictorios. Flashbacks que suelen estar a caballo entre lo divertido y lo patético. Pero también, momentos iniciáticos y reveladores sin los que sería imposible “madurar”, o lo que cada uno crea que significa esa palabra.

En este sentido, Esteban Crespo ha sabido expresar esos comportamientos tan característicos de esa edad y de ese primer amor, tan loco, salvaje, imperfecto, descontrolado e irrepetible, que te induce a hacer barbaridades de todo tipo, y en el peor de los casos, incluso al suicidio. La pareja de enamorados son Pol Monen, al que pudimos ver en Elisa K o Los niños salvajes y la modelo, bailarina, instagramer, It girl, y ahora actriz, María Pedraza. Amar es una producción de Avalon P.C.Amar AIEFilmeu, TVE y Netflix que pudo verse en la Sección Oficial de la última edición del Festival de cine de Málaga.

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