12 diciembre, 2018. Por

Abraham Mateo

Hablamos con (este sí) el artista español más internacional de la última década
Abraham Mateo

Las comparaciones son odiosas, pero por marcar un antecedente: cuando la revolucionaria Rosalía estaba siendo eliminada de Tú sí que vales en 2008, Abraham Mateo, con solo diez años, ya llevaba tres años cantando en televisión y estaba preparando el que sería su debut, con once años, que vería la luz un año después.

Otro antecedente más: este mismo año, cuatro discos después y todavía con 19 años, unos tres meses antes de que Malamente se convirtiera en la canción del año y en la considerada revolución de la música española, Abraham Mateo lanzó Se acabó el amor, tercer adelanto de su flamante quinto álbum (primero como mayor de edad), con la colaboración de Jennifer López y Yandel, y que acabaría convirtiéndose en doble número 1 en los Estados Unidos y convirtiendo al gaditano en el artista masculino más joven en encabezar la lista Latin Airplay de Billboard.

Puede que esto no suponga nada para aquellos que quieren seguir tildándolo del “Justin Bieber español” o del devenido “nuevo Maluma”; pero Abraham Mateo lleva muchos años siendo uno de los artistas españoles con mayor proyección internacional, con un alcance que multiplica las cifras de muchos de los recién llegados. Mientras el circuito alternativo interioriza los logros internacionales de C. Tangana o Rosalía, Abraham Mateo publica su quinto álbum: un repertorio compuesto y producido por él mismo repleto de hits de pop urbano latino con colaboraciones como las de 50 Cent, Farruko, De La Ghetto, Yandel o Jennifer López.

Prácticamente no pasa por España, lleva más de dos años trabajando en un álbum que ha servido como excusa para sacar un rato, pillarlo en un céntrico hotel madrileño a que nos cuente qué representa A Cámara Lenta no solo para él, sino para el futuro de la música española escalada en el resto del mundo. Puede que para muchos no sea suficiente, pero es la realidad. Os guste o no, aquí hay un fenómeno que no es que haya llegado para quedarse: es que llegó para quedarse hace muchos años, y ahora se reafirma disputándole cifras a J Balvin o Luis Fonsi.

“En España están saliendo propuestas muy interesantes y frescas y que pueden representar el futuro de la música latina-española a nivel mundial”

Es tu quinto disco, pero en realidad el primero siendo mayor de edad, y da la sensación de que rompes con muchas cosas de tu etapa como ‘menor’… ¿Qué buscabas con A Cámara Lenta y qué te gustaría dejar atrás?

Realmente este disco trae mucho de lo que venía haciendo antes: es una fusión de lo pop que llevo haciendo desde chico a lo urbano que se ha puesto tan de moda ahora. Sí que creo que me he renovado a muchos niveles, pero he conseguido mantener mi esencia, mi rollo, mi estilo; y añadiéndole esos toques españoles que tanto me representan y que forman parte de mí.

Empezar siendo tan joven imprime automáticamente una imagen para el gran público. A veces me da la sensación de que se ha hablado más de tu cambio de look o de que te ha crecido la barba que de tu música. ¿Crees que el ser un ídolo pop infantil o preadolescente hace difícil que el “público mayor” rompa esa barrera?

Hombre, no creo que sea tan complicado. En mi caso siempre lo he visto como una ventaja, porque la gente me ha visto crecer: eso me gusta, porque se ha creado una relación muy importante, con un vínculo muy importante con el público. Sobre todo, el de España, que me lleva viendo desde los siete años; por eso en este disco me apetecía hacer un tributo a la mujer española, como en la canción Mi española.

Yo creo que todo eso que comentas se va dando poco a poco: sí es probable que con este disco esté pasando por un proceso de madurez más visible, tanto en el aspecto artístico como mental y físico. Se está dando todo de forma muy natural y creo que la gente lo está recibiendo bien.

Ahora que hablas de esa madurez física, es cierto que cuando apareciste con nueva imagen, con barba cerrada, más mazado y más ‘mayor’ en general se habló mucho de eso. Me da la sensación de que a veces se habla más de los cambios de peinado o de físico que del musical. ¿Te molesta eso?

Qué va, qué va. Lo entiendo perfectamente. Hay mucha comunicación entre mis seguidores y yo a través de las redes sociales; y es normal que suba una foto y que, de repente, por el motivo que sea, o porque llama la atención, se haga viral, y la gente comente tanto por eso como por un registro nuevo en algún nuevo single. Ambas cosas son importantes. Pero, por lo general, siempre se habla de música en mis redes sociales: es lo que más me importa. Lo del físico se puede hablar unos días, cuando es ‘noticia’, pero no da mucho más de sí: a mí me gusta cuidarme, lo considero importante; pero soy cantante.

“Soy muy de llevar a mi tierra por bandera a todos los sitios a donde voy: estoy muy orgulloso de ser español y gaditano. Para mí, poder representar eso también en mi música y que eso se haga internacional es guay”

Una de las cosas que han cambiado ha sido tu equipo de trabajo: Armando Lozano, ex mánager de Ricky Martin y CNCO; y Edgar Andino, que representó durante muchos años a Wisin & Yandel. Eso se está viendo en tus números: eres el artista masculino más joven en encabezar la lista Latin Digital Song Sales de Billboard; has firmado colaboraciones con Jennifer López, Farruko o 50 Cent… ¿tu intención es ser un artista global? Ya casi ni pasas por España.

Mi objetivo con este disco sí es global, lo más transversal que pueda. He intentado hacer un estilo de música que encaje en todos los mercados en los que habitualmente se me oye, y estoy contento por lo que has comentado: con Se acabó el amor, que es la canción en la que canta junto a mí Jennifer López y Yandel conseguí el doble número 1 en los Estados Unidos, y poco a poco vamos abriendo más mercado, y me hace muchísima ilusión. Estados Unidos siempre ha sido un objetivo y una ilusión para mí, desde pequeño: entrar en ese mercado con fuerza es, de alguna manera, entrar en el mercado rey a nivel global; y para un artista español es nuevo, diferente, fresco, y también difícil conseguirlo. Hoy estuve viendo las estadísticas de oyentes allí y en ciudades como Nueva York y Miami y estamos entrando bastante fuerte.

¿Te ves compitiendo con J Balvin, Maluma, Luis Fonsi… con los tótems de la música latina a nivel mundial?

Pienso que lo estamos haciendo. Y, ¡coño!, ahora que he cumplido veinte años me he dado cuenta que los logros que estoy consiguiendo han pasado a otro nivel: el equipo nuevo con el que estoy trabajando siento que estamos llegando a sitios que yo nunca me imaginé que podríamos alcanzar. Este disco trae colaboraciones de muchas estrellas internacionales como las que mencionaste, de Jennifer López a Farruko o 50 Cent, pero también Yandel, De la Ghetto… y estoy hablando con otros artistas a futuro para hacer nuevas colaboraciones, y en 2019 vamos a estar haciendo cosas realmente grandes e importantes para mi desarrollo como artista. No hemos terminado este y estamos ya pensando en el próximo disco.

Hay algo que estás resaltando mucho, y que mucha gente desconoce: tú escribes o coescribes todos los temas; y además coproduces casi todos los temas, excepto un par que produce Jumbo, creo. No es muy común eso en el circuito. ¿Te interesa especialmente que no se te vea como un intérprete? ¿Quieres distanciarte de esa imagen de “artista prefabricado por una multinacional” que se suele tener?

No es que tenga “prisa” por contárselo a la gente; pero en este disco he pasado por un proceso de “necesidad” de producir mis canciones, y tener la libertad de meter mis sonidos, mis movidas, de plasmar lo que pasa por mi mente. El hecho de tener la capacidad de producir, que es algo que llevo haciendo desde que tengo 10 años, es una manera de llevar a las manos lo que tengo en la mente, y es algo que no todos pueden hacer. En este caso, yo me crié utilizando programas para producir mi propia música…

“Llevo siempre a mi madre conmigo en los viajes y ella me mantiene centrado. Me da las collejas que necesito para estar centrado”

Eres nativo-digital, pero aplicado a la producción.

Algo así se podría decir, sí. Siempre que tengo un sonido en mi mente puedo hacerlo yo mismo con mis manos, y es una de las cosas más bonitas que puedo hacer para poder hacer de mi proyecto lo más mío posible.

Si llevas diez años produciendo, ¿por qué esperar a lanzarte ahora como productor y no haber hecho pinitos en alguno de tus discos anteriores?

Quizá hasta ahora no había tenido la seguridad para mostrárselo a la gente. Aunque estos años de manera privada creo que ya lo estaba haciendo bien, había algo de inseguridad en mí, y aunque yo siempre estaba involucrado en la parte creativa de los temas, la producción se la dejaba a otros profesionales con más experiencia que hagan ese trabajo. En este disco he podido tomarme mi tiempo y mis horas para crear lo que tenía en mi mente. Ahora sentía que era el momento.

¿Dirías que has desarrollado una mayor personalidad en este disco que en el perfil de sonido de los cuatro anteriores? ¿Es el que mejor representa tu registro como artista?

Sí, totalmente. Aparte, esta fusión que se ha creado nueva, entre la música latina, la música urbana occidental y las estructuras pop, me parece muy interesante, y me permite, además, abrir juego en otros terrenos, como el del baile, que me gusta mucho: puedo desarrollar coreografías complejas pero que me dan otra dimensión como artista, me distingue de otros artistas; llevo bailando muchos años y eso le da también una estética a los videoclips y otra dinámica a los shows. Y, además, siendo este mi quinto disco, se le ha ido forma a mi sonido, a la identidad: poco a poco voy encontrando más al Abraham Mateo que estaba buscando desde mis primeros discos cuando era más pequeño; con ese toque a la vez español, pop y urbano.

“La clave para no acabar harto de todo o convertirme en alguien que no soy: disfrutar de lo que hago y rodearme del equipo correcto”

Aunque el disco sea de sonido latin  urbano, y tú cada vez estés más instalado en América Latina, hay al menos dos guiños a España: tanto en ese ‘tributo’ que comentabas que es Mi española como en cierto sonido racial en Se acabó el amor. ¿Te ves explorando poco a poco más en la raíz de la música española? ¿Te apetece que fuera de España se te reconozca como a un “artista español”?

La verdad es que sale de manera inevitable: yo me crié en Cádiz, que es una de las cunas del flamenco, y es algo que he mamado desde pequeñito, y es normal que algo acabe saliendo. No se puede decir que lo que yo hago sea flamenco ni mucho menos, pero sí que hay toques y matices que representan de dónde vengo. Yo soy muy de llevar a mi tierra por bandera a todos los sitios a donde voy: estoy muy orgulloso de ser español y gaditano. Para mí, poder representar eso también en mi música y que eso se haga internacional es guay.

Creo que es el primer disco en la que todas las canciones son en español. Hasta ahora, el inglés había sido protagonista en tus discos, o siempre ha habido al menos un guiño. Ahora ya no. ¿Por qué esa decisión de cortar por lo sano con el inglés?

He dado muchas vueltas en estos discos en muchos registros musicales orientados al pop: desde baladas al pop, luego fui a lo anglo, el funky, lo latino, lo español… he sido una caja de estilos. Pero ahora he siento que he encontrado algo con lo que me siento muy a gusto, en los que no tengo por qué recurrir a modelos o patrones ya explorados en otros géneros (incluido el idioma) y creo que lo que estoy haciendo ha llegado para quedarse.

¿Te gusta la música urbana que se está haciendo en España? En el mismo Sony en el que estás hay artistas como C. Tangana, Dellafuente, Rosalía… ¿Te gusta lo que se está haciendo en España si lo comparamos con Latinoamérica?

Sí, mucho. Me gusta mucho estar al día para nutrirme con nueva música: como productor lo veo absolutamente necesario. Y creo que en España están saliendo propuestas muy interesantes y frescas y que pueden representar el futuro de la música latina-española a nivel mundial.

Has dicho que en 2019 habrá algunas colaboraciones. Leí por ahí que ya has hablado con Ozuna, que estáis buscando temas con Enrique Iglesias… no sé si tienes aún algunos nombres con los que te apetecería especialmente hacer algo, y qué nos puedes contar de lo que será el próximo año.

Acabo de estar grabando con Ozuna y con Chris Brown, y es un tema que saldrá en 2019, solo faltaría rodar el videoclip, pero espero que entre marzo y junio ya esté el tema disponible. Por otro lado, Enrique Iglesias es un artista que lleva muchos años apoyando el proyecto, y con el que he hablado mucho últimamente, y estamos buscando canciones y maneras de colaborar. Pero, ahora mismo, ya estoy empezando a pensar y trabajar en lo que será la gira de presentación del disco: no sé ni yo cuándo empezará, pero estoy deseando poder recorrer todo el mundo, y especialmente presentarme ante mi público en España.

“Con este disco estoy pasando por un proceso de madurez más visible, tanto en el aspecto artístico como mental y físico”

Da igual la canción, la red social, el vídeo o el disco que mire: desde hace años las cifras que se manejan en torno a ti se multiplican por millones. ¿Hasta qué punto se puede mantener los pies en la tierra, siendo todo tan aparentemente ‘fácil’?

Siempre intento estar muy centrado en lo mío: llevo siempre a mi madre conmigo en los viajes y ella me mantiene centrado. Me da las collejas que necesito para estar centrado (risas). Es un apoyo fundamental para mí y, aparte, disfruto mucho de lo que hago. Creo que esa es la clave para no acabar harto de todo o convertirme en alguien que no soy: disfrutar de lo que hago y rodearme del equipo correcto.

Abraham Mateo